Me he mudado



Dagarin.com ya no está por aquí... pero todo lo había lo encontrarás ahora en el nuevo y flamante Territorio Dagarin en www.dagarin.es. Para que no tengas que molestarte, yo te llevo hacía allá. Si algo falla y no estás en dagarin.es en unos segundos, pincha aquí.

Seguro que te va a gustar la nueva casa. ¡Recuerda cambiar tus favoritos y tus suscripciones!

lunes, 31 de diciembre de 2012

Feliz 2013

Un año que termina, otro año que empieza. Hora de balances del año pasado y propósitos para el año que empieza, pero no soy muy dado al ninguna de las dos cosas.

Lo pasado, pasado está. Año de crisis, primas de riesgo, de Eurocopa, de haber resistido(los que hemos resistido). De semi-novedades tecnológicas, de cambio de DagaPiso... de todo. Bueno y malo. Y ahí queda para la posteridad. Dicen que cualquier tiempo pasado fue mejor, porque acabaremos olvidando casi todo lo malo y recordando lo bueno. Así será.

Y deseos para el año nuevo, no me los propongo. La peor manera de empezar el año es ponerte objetivos, es la forma más sencilla de que te decepcione. Prefiero vivir día a día e intentar aprovechar lo que se ha aprendido para no volver a cometer los mismos errores y que esto sea sea mejor. Me quedo con la viñeta que ilustra el post y que descubrí ayer en Facebook.

Solo una cosa que es tradición año tras año pero no por eso deja de salir desde el corazón. Perdón y gracias. Perdón si en algún momento alguien se ha molestado por lo que este bloguero haya soltado por aquí. Siempre ha sido sin intención de molestar pero a veces las palabras son traicioneras. Perdón de corazón, nunca estuvo en mi ánimo molestar a nadie.

Y gracias también desde el corazón. Por estar aquí, por aguantar bajones y tostones, por mostrar vuestra opinión aquí o en twitter. Por esperar pacientemente que vuelvan las ganas de bloguear. Por los ánimos y las correcciones. Gracias a todos.

Que el 2013 sea mejor que el 2012 pero peor que el 2014. Mis mejores deseos para todos vosotros. Vivamos cada día como la gran oportunidad que es.

Abrazo enorme de Dagarin.

jueves, 27 de diciembre de 2012

El escote de Alicia

¿Puede un escote por si solo generar más de 2 millones de visitas en un blog? ¿Aparecer en prensa, televisión, radio...? ¿Puede la propietaria de un escote espectacular tener casi 8.000 seguidores en twitter? Y lo que es aún más escandaloso: ¿Puede conseguirse todo esto, y más, en menos de dos meses? Pues si.

La respuesta la tenéis en El Escote de Alicia (si el título os parece explicito su dirección lo es aún más: aliciatetas.blogspot.com). Si, no le busquéis mucho más fondo. Se trata de un blog que nació el 5 de noviembre de este año y en el que su autora, Alicia Young, nos regala cada día diferentes fotos de su escote. Más o menos explicitas, sólo escote o conjunto completo, su trasero, su espalda..., pero siempre parcialmente cubierto (o casi, que hay transparencias que dejan poco a la imaginación). Y listo. No pidáis más que no lo hay.

Bueno, lo cierto es que un poco más si hay: misterio. Por lo menos para mi. De Alicia (si es que realmente se llama Alicia) sólo conocemos cuatro pinceladas de su vida, que nos va contando en el blog. Que si ha visto tal película, que si tiene reunión en el trabajo, cena con amigos/as, etc. También nos invita de vez en cuando a jugar a su particular versión del juego de las películas (Peli con Alicia) o adivinar, según el fondo que se ve en la foto, Donde está Alcia. Si algo tiene Alicia es que le gusta jugar. De hecho, esta valenciana de 31 años dice que empezó esto como un juego y que sigue siéndolo para ella. No tiene publicidad, tiene un trabajo estable de cierta responsabilidad (nos contó hace unos días que acaban de ascenderla) y que lo que pueda ganar con esto, al menos de momento, no le motiva.

A mi estas cosas me intrigan. Está claro que el marketing viral tiene mucho tirón y Alicia ha tenido mucha suerte, o tiene muchos conocimientos y/o contactos que ha sabido mover con mucha maestría. Porque Alicia, como ya os he dicho, ha salido en varios medios de comunicación, lo que también, obviamente, contribuye al éxito de la página.

Y todo esto manteniendo el misterio, porque sólo hemos podido ver esas partes de su cuerpo que se ha fotografiado y oír su voz, nada de verle la cara ni saber nada que nos pueda ayudar a identificarla. Dice que tiene una vida normal, amigos normales, trabajo normal y que nadie sabe que hace esto. Es parte del misterio. ¿Hay algo más detrás? ¿Hay alguna campaña de marketing oculta? ¿Nos sorprenderá Alicia montando franquicias de sus escote en otros blogs?

A mi me genera mucha curiosidad, pero me encanta. Alicia quiere jugar con nosotros. Es muy interactiva, responde a todos los comentarios que puede, dedica tiempo a personalizar fotos, responde en twitter (@EscotesDeAlicia), nos invita a café, vino o un poleo menta... Ese juego, esa interacción, es seguramente parte de su éxito, dar algo más que "las tetas de Alicia". Un poquito más. Es ese juego continuo. A mi me gusta, me divierte y tengo mucha curiosidad por saber hasta donde llegará el juego.

La solución, en El Escote de Alicia.


lunes, 24 de diciembre de 2012

Feliz Navidad

No podía faltar la felicitación navideña de este que os escribe, de vuestro querido Dagarín. Porque os aprecio a todos los que pasais por mis blogs, los que comentáis aquí, por twitter, por Facebook o Google+, los que comentáis para bien y para mal. Los que hemos compartido risas, comidas, gin-tonics, confidencias alguna lágrima... A los que llevamos años viéndonos, a los que nos hemos visto por primera vez este año y a los que aún no nos hemos desvirtualizado, pero todo se andará. A los que echarán de menos especialmente a alguien esta noche, momentos duros pero no están tan lejos si siguen en vuestros corazones y os acordáis de ellos.

A todos desearos que paséis le mejor nochebuena posible. Intentemos olvidar penas, rencillas y problemas y disfrutemos. Que una noche al año no hace daño a nadie. Nos quedan 364 para los problemas. Hoy no toca. Esta noche toca pasárselo bien.

¡¡¡Feliz Navidad!!!

miércoles, 19 de diciembre de 2012

La matanza de NewTown y los videojuegos

¿Es esto un arma de "defensa personal"?
Lo primero y más importante, mis respetos para todas las víctimas de la masacre que tuvo lugar la semana pasada en la ciudad de Newtown. El dolor por esa pérdida nos une a todos y desde aquí mis condolencias a esas familias afectadas directa e indirectamente por la masacre.

Aclarado esto, hay otra cosa que nos une y es el estupor por la barbarie. ¿Qué puede pasar por la cabeza de alguien para coger un rifle de asalto y otras armas variadas y liarse a tiros contra gente inocente, niños y profesores indefensos? Y surge el debate sobre las armas. ¿Cómo puede tener alguien en su casa un rifle como el que tenía la madre de ese chaval? Un arma para matar gente, muy similar al que llevan ejércitos en campos de combate. Eso no es un arma para defenderte por si entran unos cacos en casa.

Surgen las voces diciendo que si es un derecho constitucional (allí, por suerte), que si los profesores hubieran estado armados la masacre hubiera sido menor porque se lo hubieran podido cargar antes. Yo a eso respondo con lo de "Ojo por ojo, diente por diente, y acabaremos todos ciegos y desdentados". Y es que yo estoy totalmente en contra de ese "derecho" tal como está allí. Que puedas tener un arma de "defensa personal" en casa, bueno, todo es discutible hasta un límite. No voy a extenderme en este tema, que daría para más de un post y de un debate porque es un tema peliagudo con muchos palos que tocar.

Y mientras a mi me resulta centrarme en el tema que quier tratar, hay gente que desvía su mirada de lo realmente importante y se va a lo insustancial pero mediático y llamativo. Porque según escucho esta misma mañana en el informativo matinal de Telecinco, lo realmente importante es que la policía estadounidense se centra en investigar el ordenador de este muchacho y a qué videojuegos jugaba. Y se quedan tan panchos oye. Claro, porque lo que a ese chaval le pasa no puede tener nada que ver con que la madre también fuera digna de estudio psicológico, que parece ser que coleccionaba armas como ese fusil de guerra y otras muchas, así como provisiones variadas, por si llegaba el fin del mundo o por si los Estados Unidos eran fruto de una invasión, no sé si alienígena o de cualquier otro tipo. Eso no es lo importante, ni que  chaval padeciera algún tipo de trastorno psicológico.

No, eso no es en lo que, según dicen en los informativos, se está investigando. Lo que se investiga es su ordenador y sus videojuegos. Porque claro, parece que mola más echarle la culpa al Modern Warfare o al Tuenti, eso es fácil de demonizar. La culpa será de Facebook o del My Little Pony para la DS. Que yo lo entiendo oye, que a mi la gente en Facebook/Twitter a veces me pone de muy mala leche. Y no te digo nada si mi madre me regala el My Little Pony, es que le pego dos tiros sin contemplaciones también.

Perlas de Sabiduría en FaseExtra
Fuera de bromas, me parece que ya está bien, que hay que ser más serios. Que el debate no está ahí, que no pueden decir esas cosas en informativos supuestamente serios ni que una señora como Ana Rosa Quintana puede salir en televisión diciendo "¿Se sabe si Adam Lanza (autor de la masacre) tenía alguna enfermedad mental o jugaba a videojuegos?" Porque claro, es exactamente lo mismo. Es público y notorio que todos los jugadores de videojuegos somos enfermos mentales. Ya juguemos al Apalabrados, al Gears of War, al Just Dance o a My Little Pony (que si, que alguien jugará al My Little Pony y seguro que luego sus vecinos dirán "Pero si era muy normal, sólo jugaba al juego de los ponys"). Creo que hay que ser un poquito más serio. Que narices, mucho más serio. Es el recurso fácil, muy fácil. Así no hay que mojarse sobre el tema de la tenencia de armas, ni sobre como alguien puede creer que los van a invadir, como se puede dejar que alguien vaya por la calle con un rifle automático en USA y que nadie avise a la policía, ...

Todo eso es demasiado complicado. Vamos a echarle la culpa a los videojuegos. Como siempre. #ascodevida.

PD: Mención especial para FaseExtra por ponerme en la pista sobre las palabras de Ana Rosa Quintana e inspirarme este post. Gracias.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Lo que vale un huevo

Hoy os quiero hablar de mi madre, de su generación. Porque considero que es un generación muy maltratada, una generación muy poco valorada y reconocida. Porque mi madre, como supongo que muchas madres de los que ya peinais unas canas y tenéis la suerte de conservar vuestras madres, nació en la posguerra. Nació cuando en España surgieron dichos como "cuando seas padre comerás huevo" porque no había huevos para toda la familia.

Una generación que engañaba al estómago a base de trozos de pan duro mojados en leche aguada y con un poco de Malta, que el café era cosa de ricos. Donde trabajar con 12-14 años era lo normal, eso de estudiar era de señoritos. Y no es que mi madre fuera de familia especialmente pobre, es que esa fue mayor parte de la España en la que le tocó nacer. Una España donde, por cierto, los niños morían siendo niños porque no había medicinas para todos, ni médicos, ni hospitales.

Esa generación, la de mi madre, mi padre y puede que los vuestros, tuvo que emigrar. En el caso de mi madre a Suiza. Otros a Alemania, Francia o donde fuera que alguien les dijese que podían ganarse cuatro perras. Y se iban y enviaban 2 de cada cuatro perras que ganaban a la familia que aquí se quedaba. Y se vieron en tierra extraña, lejos de la familia, lejos de su tierra, lejos de todo para poder tener algo.

Y con más o menos suerte, con más o menos ganas, la tierra les llamó y fueron volviendo en cuanto pudieron encontrar algún trabajo con el que mantenerse y tener a sus hijos aquí. Y se mataron a trabajar, se deslomaron trabajando todas las horas posibles para darles a sus hijos lo que ellos no tuvieron: una educación digna para intentar que su futuro fuera más fácil y no debieran pasar tantas penalidades. Casi lo consiguieron.

No sé si recordáis que hace unos años eran un problema. No sé si recordáis que los hijos, esos hijos por los que se habían desvivido, trabajaban mucho, tenían muchas ocupaciones, vivían en casas donde los abuelos no cabían porque ya eran cuatro en casa (antes cabían 8, 10 o 15 en casas más pequeñas, pero bueno) y había que mandarlos a residencias o buscar quien los cuidase porque eran casi un estorbo en cuanto ya no servían para llevar a los nietos al cole o quedarse con ellos por las tardes. El envejecimiento de la población era un grave problema. Los viejos eran un problema.

Pero resulta que la cosa no ha salido como se esperaba. Y ahora muchos de esos hijos que se despreocupaban de sus padres y que los veían como un problema ahora vuelven a ellos. Porque se quedan sin casa o porque no pueden pagar hipoteca y comida. Y ahora se meten esos cuatro que antes no podían hacer un hueco para los abuelos en esa casa más pequeñita de los abuelos a comer potajes, pucheros, lentejas, verdura... Porque ya no hay dinero para comer todos los días en la calle, ya no podemos ir al Carrefour todos los sábados a llenar el congelador de pizzas, croquetas, patatas congeladas... ahora tiran, de nuevo, de unos abuelos que saben lo que vale un huevo duro. Que se tiran una mañana entera cocinando y que por cuatro duros dan de comer a 6 personas sin despeinarse.

Comprando cosas de temporada, que están más baratas. Pelando y picando patatas para freírlas con poco aceite, una cebolla y un pimiento, que las patatas a lo pobre son muy baratas y llenan mucho. Comprando en varias tiendas para ahorrar unos pocos céntimos en cada compra. Y como esas muchas, porque ellos han vivido una posguerra, ellos ya han pasado por esto antes. Esta generación ha pasado casi por dos posguerras.

Y aún así, aún habiendo sido maltratados y despreciados en demasiadas ocasiones, los que aún tiene fuerzas se echan a las calles a defender, de nuevo, lo que creían que ya tenían ganado y no les iban a quitar nunca. Y los que no pueden salir a las calles hacen guerra de trincheras en los hogares manteniendo a esos que hace unos años, creían tener el mundo a sus pies con unas vidas fabulosas.

Desde aquí mi respeto y admiración por esa generación que sigue dando guerra y que tanto ayudan. A los abuelos, a los yayo-flautas, a los ancianos, a mi madre, a vuestras madres. 

jueves, 13 de diciembre de 2012

Mi experiencia con Android (II)

Tras el post de ayer, (echadle un vistazo antes de leer esta segunda parte si no lo habéis leído ya) hoy continuamos con la experiencia de este humilde iPhonero al convertirse en un Androide. Todo fueron luces y alegrías ayer, y las que nos quedan por ver, porque ser androide es bueno, ser androide mola y está lleno de bondades. Pero en este mundo nada es perfecto, así que yo leería hasta el final para que podáis tener toda la información.

SEGUNDAS IMPRESIONES

Preparado para dar caña al Note 10'1
Maravillado estaba con todas las capacidades de personalización del mi nuevo tablet y aún no había visto casi nada. Llega el momento de meterme en las opciones de configuración a ver que da de sí el tema. Y más de lo mismo. Todo funciona perfecto simplemente introduciendo tu cuenta de Google, no hace falta trastear ni configurar más, pero si te apetece y quieres dar una vuelta por las opciones de configuración descubres un mundo que nada tiene que ver con las miserables opciones del iPhone. Puedes configurar tantas y tantas cosas, ver qué está en ejecución, que programas se están comiendo la batería, cuales te llenan la memoria, el consumo de datos de cada uno, cachés, que permisos tiene cada uno, privacidad, accesos, ...

Ver para creer todo lo que puedes configurar y controlar desde ese inmenso panel de control. Y mola en dos sentidos. Por una parte porque no tienes que saber ni tocar absolutamente nada de ahí si no eres experto o simplemente no te apetece. Funciona a las mil maravillas. Pero si eres quisquilloso y te gusta controlar lo que pasa ahí dentro, tienes todo el poder. Y eso es lo que viene por defecto, sin necesidad de programas extras, Jailbreak ni nada adicional. De nuevo me recuerda una de las grandes carencias de iOS.

Y a todo esto, aún ni lo he conectado al PC. Totalmente autónomo. Como tanto se comenta, parte de la era post-PC. No parece que necesite un ordenador para nada.

TERCERAS IMPRESIONES, PRIMERAS DECEPCIONES

Y comenzamos con la parte más peliaguda, las aplicaciones. No le pido aplicaciones muy específicas ni raras. Quiero un buen navegador, acceder a Dropbox/Gdrive y, sobre todo, un buen cliente de twitter y otro de Google Reader. Y aquí empiezan las cosas raras. Entro de nuevo en Google Play y me doy cuenta de que no hay sección específica de aplicaciones para Tablet, sólo algunas destacadas. Pienso que no será para tanto, pero resulta que si, que es para tanto. Las aplicaciones para móvil se ven espantosas en la pantalla de 10", pero espantosas. No es que se duplique la resolución, es que falta información, los botones se ven pequeños y no accedes, la pantalla se ve vacía...

Pero bueno, pese a esta decepción me voy al ordenador y gracias a San Google Bendito, que todos los males cura, encuentro las típicas listas de "Las mejores apps adaptadas para tablets Android" o "Los clientes de Twitter que Dagarín debería probar". Lo normal. Y desde el ordenador accedo a la tienda y, oh sorpresa, desde el mismo MAC le digo que quiero instalar tal o cual aplicación y en cuestión de segundos, de nuevo sin conectar la Note al ordenador, la aplicación se instala. Se supone que la AppStore debería funcionar igual pero os aseguro que no. Más o menos, acaba instalándose y tal pero ni de broma con esa velocidad. Otra de las carencias de iOS/Apple, los servicios en la nube.

Y bajo clientes de twitter, adaptados, y bajo lectores de feeds, adaptados, y bajo programas varios, adaptados. Y me pongo a probar. Y no, para nada. Esto no funciona bien. Estas aplicaciones, adaptadas, van lentas, son pesadas, se cuelgan. Y ojo, son de pago algunas (las bajo mediante la "otra tienda" para poder probar sin pagar antes de decidirme a comprar, cosa que resulta increíblemente sencilla) pero casi todas hacen desaparecer esa fluidez y alegría de las que disfruto con las aplicaciones que vienen de fábrica.

Supongo que es todo cuestión de paciencia y tiempo que las aplicaciones consigan un cierto nivel de optimización para las tablets con Android pero que un simple cliente de twitter como Plume, que tiene cosas fantásticas, vaya tan mal en un supuesto pepino como el que me he comprado da una impresión horrible. En este sentido es Google quien tiene que aprender de Apple y controlar la tienda y las aplicaciones que a ella se suben. Poner orden, clasificarlas, requisitos mínimos. En definitiva, es sin duda la tienda lo que peor impresión me ha dado hasta ahora.

CONCLUYENDO

Toda novedad requiere un aprendizaje. No puedo esperar sentirme el primer día con Android como con un sistema que llevo 4 años manejando. Dos semanas dándole caña al Galaxy Note 10'1. Con muy buenas sensaciones. Es una gozada especialmente llevar el tablet a una reunión o curso y usarlo como libreta de notas, escribiendo directamente sobre ella, para luego tener un PDF con mis garabatos. Editar documentos de Google, su nivel de integración con los servicios que tanto uso, sus capacidades de personalización, los launchers, los widgets, poder ampliar la memoria con una simple MicroSD... Claro que hay que adaptarse pero se supone que es para mejorar.

¿Pero sabéis qué? Cada vez que pienso en cogerla, me lo pienso dos veces y hasta he llegado a abrir el portátil. Me da "pereza" enfrentarme a la pesadez de Plume, me he cansado de probar lectores de Google Reader y que ninguno funcione bien, de que los widgets no acaben de actualizarse, de que el lector de libros electrónicos no me permita algo tan básico como ajustar el brillo de la pantalla.

Sé que todo es cuestión de acostumbrarse, sé que es un gran hardware, pero no me gusta esa sensación de pereza que me dá. No la tuve jamás con el iPad. Y como resulta que la compré en El Corte Inglés cuyo lema siempre ha sido "si no queda satisfecho le devolvemos su dinero", tras 17 de uso intensivo de mi Galaxy Note 10'1 y siguiendo los consejos de Otto...

Otto junto a mi nuevo Nuevo iPad

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Mi experiencia con Android (I)

Muchos os sorprendisteis hace un par de semanas cuando colgué en twitter una foto de mi auto-regalo de reyes: mi nuevo y flamante Galaxy Note 10'1. Tras el último post donde declaraba mi amor a primer "contacto" por el iPad Mini ni yo mismo acababa de creerme que finalmente optase por un Android. Los motivos son sencillos: ganas de cambio.

Necesitaba (más o menos, ya se sabe que todo es relativo) actualizar mi tablet. El iPad 1 se me estaba quedando algo pequeño y quería pasar a algo con más resolución, velocidad, etc. Pasar al iPad Mini era la opción sencilla, lo "más vale malo conocido..." y ahora mismo me apetecen los retos. Un nuevo sistema tan elogiado, un hardware algo superior al del iPad 4 al mismo precio, el S-Pen que tanto me atraía... era la opción lógica. No iba a optar por un tablet Android mediano con el peligro de decepcionarme con la experiencia no por el sistema sino por un hardware mediocre. Conclusión, a por el Galaxy Note 10'1. Y como más de uno me lo habéis pedido, pues aquí tenéis mis impresiones con el sistema, 15 días después. Intuyo que largo, así que lo divido en varias partes.

EMPEZANDO

Tomada la decisión llego a casa y comienzo el unboxing. Siempre he sido muy fan de recrearme en abrir los gadgets que compro no sólo desde la moda de Apple. Desde pequeño mantengo esa ilusión de abrir un paquete con un gran regalo dentro, desde el castillo de los Clicks de Famobil (si, en mis tiempos aún no eran de "Playmobil"), pasando por el Commodore 64 y cualquier otro. Desempaquetar el Note 10'1 fue como abrir una copia del iPad, muy parecido pero algo más cutre. No hay esas cajitas místicas con pegatinas y los cuatro papeles de garantía, son bolsas de plástico y todo lleno de pegatinas chillonas con ofertas, regalos, etc. Y no menos "chillona" es el protector que cubre la pantalla del Tablet en si, con publicidad de la pantalla, WIFI, Bluetooth y nosecuentas cosas más. Que ya lo he comprado, que no hace falta que me lo vendáis. Pero bueno, el bicho en si viene bien sujeto, bien protegido, tiene todos los cables que necesita, cargador, auriculares, etc...

Las sensaciones no son nada malas aunque acostumbrado al iPad y su tacto de aluminio el tocar plástico en la parte trasera se me hace un poco raro. No obstante me gusta, es más ligero y blanco, que me apetecía cambiar de color. Miro las conexiones, quito plastiquitos (siempre he sido de quitar los plásticos, no me gusta esa gente que los conserva hasta que se caen) y lo enciendo.

Pide idioma, busca redes WI-FI y me pide la clave para conectar, mis datos de la cuenta de Google(soy muy usuario de Google y no hay problema) y listo. Me avisa que va a sincronizar todos los servicios, que tardará un ratito pero que puedo ir trasteando.

PRIMERAS IMPRESIONES

Que bien se ve. Que calidad de imagen, que fluído va todo, cuantos programitas nuevos para probar. Y de repente empiezan a salir notificaciones de correo y calendario. Creo que no tardó ni un minuto en sincronizar la información de mi cuenta de Google. Correo, contactos, calendarios, Gtalk, YouTube... todo listo, todo tal y como está en mi PC. Veo que falta mucho software de Google que utilizo así que vamos a la Google Play, la AppStore de Google. La cuenta, por supuesto, es la misma que la de GMail. Me avisa que no tengo configurada tarjeta de crédito y le digo que vale, que ya lo sé, que de momento no voy a comprar nada, solo bajar cosas gratis. Sin problema. Para adentro y a bajar Chrome, Gdrive, Earh, Google+.... Nada, sin problema todo. No hay que configurar nada, son aplicaciones de Google y cogen los datos de la cuenta del Tablet. Todo perfecto.

Es una gozada cuando, como yo, eres usuario activo de Google y sus servicios. Todo fantástico. Y el tablet se va cargando y todo va funcionando de maravilla. Empiezo a trastear los programas que trae y voy alucinando con el S-Note para poder tomar notas a mano alzada con el S-Pen. Y con la pantalla partida para poder navegar en un lateral de la pantalla mientras tomas notas en el otro. Y con los vistosos widgets que trae por defecto. Y los fondos, y las posibilidades de personalización de las diferentes pantallas.... Es todo fantástico y paso horas poniendo pantallitas a mi gusto, viendo las posibilidades de los widgets...  En definitiva, lo que yo estaba buscando, un nuevo mundo de posibilidades impensables para un usuario de iOS. Es para mi, sin duda, el gran valor que tiene que aprender Apple. Tiene que dejar que los que queramos podamos personalizar nuestros dispositivos.

Pero mejor dejo para mañana el resto de mis impresiones, comparaciones con iOS y conclusiones, que aviso igual os sorprenden un poco.