Me he mudado



Dagarin.com ya no está por aquí... pero todo lo había lo encontrarás ahora en el nuevo y flamante Territorio Dagarin en www.dagarin.es. Para que no tengas que molestarte, yo te llevo hacía allá. Si algo falla y no estás en dagarin.es en unos segundos, pincha aquí.

Seguro que te va a gustar la nueva casa. ¡Recuerda cambiar tus favoritos y tus suscripciones!

lunes, 28 de noviembre de 2011

La biografía de Steve Jobs

Con este post ya os dejo tranquilos con este libro, que lo he terminado de leer este fin de semana. Aparte de mi especial admiración por el Tito Steve, hay ciertas cosas que hacen este libro recomendable para todo el mundo. La principal es que es un libro bastante motivador. Un libro que se resume bastante bien en el discurso que dio en la graduación de Stanford y en ese maravilloso anuncio de Apple que nos dejó uno de esos slogans para el recuerdo: Think Different.

Y es que el Tito Steve ha sido alguien diferente. Alguien capaz de ver más allá. Y esto ya lo sabíamos, pero el libro nos lo corrobora. Y nos muestra que alguien así tenía que ser diferente en todos los aspectos. Y reconozco que, como jefe, no podría soportarlo. Y seguro que él nunca me hubiera contratado o me hubiera echado a los pocos días, porque su carácter despótico era ampliamente conocido, pero sabía rodearse de gente a quien su desprecio lo motivase, y ya sabéis que yo no soy de esos. Deja muy clara la visión que tenía sobre la gente que debía trabajar en Apple cuando habla del iPod: "Creamos el iPod para nosotros mismos, y cuando estás fabricando algo para ti mismo, o para tu mejor amigo o para tu familia, no vas a conformarte con cualquier chapuza. Si no te entusiasma algo, entonces no vas a dar un paso más de lo necesario." Esa era su idea, rodearse de gente tan apasionada por lo que hacía como él mismo.

Porque a Steve Jobs NUNCA le motivo hacerse multimillonario. Su objetivo no eran los beneficios, aunque tenía muy claro que para lograr su sueño necesitaba dinero, por eso nunca regaló nada. Pero su motivación principal no era ser el más rico del cementerio, su motivación era otra: hacer los mejores productos posibles, dejar huella en el mundo. Y por supuesto que esto no significa que fuese un santo. Celebre es la frase del libro donde Steve dice que va a destruir Android, aunque incompleta. La frase es "Voy a destruir Android porque es un producto robado". Vosotros decidís si las últimas palabras son importantes o no. Yo creo que sí.

Porque además tampoco solía negar su ayuda y precisamente a Larry Page de Google, supuestamente enemigos a muerte, le dio un gran consejo pocos meses antes de morir. Le dijo que se escogiese cinco productos en los que centrarse y se deshiciese del resto, porque lo estaban lastrando. Curiosamente hace unos meses que Google ha comenzado una criba entre sus decenas de productos. Puede ser casualidad, quien sabe. Yo tengo mi opinión, claro.

Pero de nuevo me disperso y os cuento mucho más de lo que quería contar, porque lo que realmente quiero decir es que no perdéis el tiempo si leéis esta biografía. Es un tipo peculiar, odioso casi siempre, enternecedor alguna que otra vez pero siempre lleno de inteligencia. Quizás uno de sus mayores fallos fue confiar demasiado en si mismo y en sus creencias a la hora de luchar contra el cáncer y no dejar a los expertos hacer su trabajo desde el principio. Un tipo del que aprender algunas cosas, sobre todo de valores si queréis triunfar en el trabajo. Valores que él practicó en el trabajo y que le llevaron a ser quien todos conocemos.

Ni de lejos es un santo ni un ídolo, pero sí es un icono y alguien interesante que ha marcado el rumbo de la tecnología en varias épocas. Y su obsesión era dejar la empresa preparada para cuando él no estuviera. En una de sus últimas visitas a la sede de Cupertino, varios empleados y cargos se alegraron al comentar a Steve Jobs que habían vencido a HP en la guerra de los tablets ya que habían abandonado el desarrollo de su sistema. Sin embargo, el Tito Steve no se mostró demasiado contento, preocupado como estaba por lo que sucedería con Apple cuando él no estuviera.

Hewlett y Packard construyeron una gran compañía, y pensaron que la había dejado en buenas manos. Sin embargo, ahora se está viendo desmembrada y destruída. Es trágico. Espero haber dejado un legado más sólido para que eso nunca le ocurra a Apple.

Esas eran sus preocupaciones: Dejar un legado de grandes productos, los mejores según el, y una empresa con firmes cimientos y grandes personas capaces de continuar su trabajo. Ojalá lo haya conseguido y sigamos viendo grandes cosas saliendo de las mentes de Cupertino, aunque nunca será lo mismo sin ese toque mágico de Steve Jobs.



viernes, 25 de noviembre de 2011

Los FF ya no valen para nada

Con la frase que da título a este post comenzaba un mensaje que recibí el viernes pasado por twitter. Quien me lo envió tiene casi toda la razón, y así le respondí. Es verdad que los FF han perdido prácticamente todo el valor que tenían como fuente para conocer a gente interesante, como vía para echar una mano a quien empieza en esta red o a quien creías interesante que los demás siguieran. Por si no sabéis lo que son, tenéis info concreta en este post de Dedicado a Marta Fernández y más extensa en este otro de Territorio Dagarin. Lo cierto es que el tema de los FollowFriday se ha ido desviando y, sobre todo, saturando.

Cada viernes me llegan (y eso que no sigo a mucha gente) cientos de FF. Algunos twits son una sucesión de 10-15 nombres uno tras otro y se me hace imposible entrar a todos los perfiles de toda esa gente para ver si son interesantes para mi, porque me niego en redondo a aumentar mi lista de gente a la que sigo a lo loco, sólo conseguiría saturarme aún más.

Así pues, no dudé ni un segundo en darle la razón a quien me escribió el mensaje. Los FF ya no valen para nada, pero lo completé y concreté un poco más, porque para algo sí que espero que sirvan: para agradecer, como pequeño regalo a gente especial. En su día, cuando escribí este post, creé para eso los LF, Love Friday, para separar ambas cosas: los twits de agradecimiento y/o cariño a personas especiales por el motivo que sea, de los FF que son más para recomendaciones twitteras. Pero como le confirmé a esta persona por mensaje directo, yo tampoco creo ya en los FF como tales. No los veo como recomendación de gente a la que seguir, aunque por suerte hay gente que los mira y sirve de eso. Para mi los FF son ya directamente LF. Pequeñas muestras de agradecimiento a personas especiales para mi en twitter, mensajes casi directos a ellos más que a la "twitesfera" para que los siga.

En realidad tengo unos pocos que voy alternando según los tenga más o menos presente cada semana, siempre añado alguien de los últimos que he agregado a mi TimeLine y que me estén gustando especialmente, y un FF casi casi fijo a quien ya sabéis, esa chica periodista del otro blog. Como los buenos amigos, hay épocas que los ves más y los tienes más en mente y épocas un poco más distanciados, aunque eso no no significa que seas menos amigo. Y me gusta acordarme de ellos los viernes y dedicarles unas palabras.

Y si, confieso que me encanta recibirlos. Pero no por lo que pueda suponer de seguidores nuevos o visitas al blog. De hecho, casi no altera nada, pero me hace muchísima ilusión ver que haya gente que, de buenas a primeras, se acuerda de mi. Y no me canso ni me cansaré de dar las gracias, porque incluso muchas veces es gente con la que no intercambias demasiado twits, y de repente te mandan un FF diciendo que eres alguien especial, que aporto "tranquilidad", cosas de ese estilo y que me llena el corazón de agradecimiento y alegría. Así de claro.

Por eso, porque espero que cuando yo doy un FF proporcione al destinatario la misma alegría que a mi cuando veo uno con mi nombre, no quiero dejar de seguir dándolos viernes tras viernes. Porque quiero que la gente especial sepa que lo son y que así los siento. Y por eso hace un ratito, como cada viernes, he dedicado unos minutos a mandar mi particular muestra de cariño a un par de personas (periodista incluida, claro). Como cada viernes, mientras siga habiendo gente a la que me apetezca mandar este pequeño abrazo y beso virtuales.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Las cocinas de mi familia

Publiqué este post el lunes en el blog Dedicado a Marta Fernández, pero dado que el tema lo merece, permitidme que lo replique aquí. Creo que estas cosas deben tener la máxima difusión posible. Estas iniciativas son estupendas y me encanta ver a Marta colaborando. Quizás es que este asunto me toque de un modo especial y personal, aunque lo cierto es que no sé por qué cada día estoy más "solidario" con todo lo que se pueda echar una manita. Y no es porque se acerque la Navidad, quizás empiezo a dar más valor a las cosas que merecen la pena.

No olvideis poner vuestro granito de arena, que me da mucha pena ver como tras cientos de visitas sigo sin ver crecer el contador de apadrinamientos en la web. Un poquito de por favor, que hasta un café suele costar más que eso. Ojalá consigan mucho.


Este año 2011 ha sido elegido como el Año Internacional para la investigación y concienciación sobre el Alzheimer. Iniciativa creada por la Fundación Reina Sofia y la Fundación Pascual Maragall, trata de llamar la atención a la sociedad sobre esta enfermedad, así como recaudar fondos para las diferentes organizaciones que investigan sobre esta y otras enfermedades neurodegenerativas. Empresas cómo El Corte Inglés, Cepsa, Mutua Madrileña, Central Lechera Asturiana y otras muchas ya han colaborado y son socias o colaboradoras en este proyecto del que tenéis toda la información en la web alzheimerinternacional2011.

Una de las iniciativas más llamativas, que ha llegado a verse en muchos medios este, año es la web www.bancoderecuerdos.es. En ella podéis navegar por miles de recuerdos que han ido dejando personas anónimas. Pequeños textos, fotos y videos de cosas que no quieren olvidar. Es un recordatorio de la dureza de esta enfermedad, tanto para el que la padece cómo para quienes conviven con esas personas. Tristemente empiezan a olvidar. Pequeños detalles del día a día, recuerdos de niñez e incluso quienes son sus seres queridos o quienes son ellos mismos. Una enfermedad terrible y sobre la que aún queda mucho que investigar para poder darle solución.

Además de dejar vuestro recuerdo en esta página, de forma totalmente gratuita, podeis también apadrinar alguno ya existente. Con una transferencia podeis donar lo que queráis o simplemente con un SMS aportar 1,20 € a estas organizaciones. La operadora no se queda nada, el importe integro del mensaje va para esta causa. Yo de vosotros lo haría. No es mucho pero una playa está hecha de pequeños granitos de arena.

Y para reforzar esta web y este proyecto, decenas de personajes públicos han abierto un poco sus corazones para donar sus recuerdos. Bustamante, Vicente del Bosque, Pedro Piqueras, Maria Teresa Campos, Helena Resano... y por supuesto Marta Fernández.

Aquí tenéis el video con su precioso recuerdo. Suelen ser todos muy emotivos, pero a mi particularmente el de Marta también me ha evocado recuerdos especiales. Espero que os guste y ya sabéis, gentes solidarias de bien: por sólo 1,20 podeis echar una manita. Sólo tenéis que buscar el de Marta por su título(Las cocinas de mi familia) usando el buscador de la parte de abajo o apadrinar cualquier otro.





No dejéis de pasar por allí y hacer vuestra aportación. Por supuesto, yo ya he dado ejemplo dejando mi donativo y mi recuerdo.

Post publicado originalmente en Dedicado a Marta Fernández

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Internautas: el Flash ha muerto

El titular habría que leerlo en blanco y negro y con voz de Arias Navarro, pero como aún no estoy tan metido en programación multimedia, os lo dejo a vuestra imaginación. Sé perfectamente que no es correcto, pero de vez en cuando mola entrar con titulares "amarillo-informáticos" porque además este post es para vosotros, para que os animéis a escribir en los comentarios apuntando datos y dando vuestra opinión, pero para daros el pie, vamos con el post.

Resulta que en enero de 2007 Mr. Jobs lanzó al mercado el iPhone, el teléfono que ha reinventado la telefonía y a puesto internet en nuestros bolsillos. Muchas quejas se vertieron sobre el aparatito en cuestión desde el primer día. Que si bluetooth capado, que si no se podía programar para él, que si sistema cerrado... ya sabéis, no hace falta que os cuente. Y salieron nuevas versiones, cada vez más potentes, cada vez con más capacidades multimedia, con más facilidad y conexión a internet. Apple cedió (discretamente) en algunas cosas. La gente criticó que no se pudiera programar para el iPhone y finalmente el Tito Steve cedió y abrió la AppStore, aunque no porque la gente lo pidiera, es que a ellos se le ocurrió espontáneamente, algo muy típico de Steve Jobs según leo en la biografía. Y como esa muchas, aunque en otras siguió mostrándose firme en sus convicciones y decisiones iniciales, como en el asunto del intercambio de archivos por Bluetooth o el tema que nos ocupa: el flash.

Ni el iPhone ni el iPad han tenido nunca soporte nativo para flash ni han permitido que se instale en sus sistemas. Para los que no lo sepáis, Flash en un producto de Adobe diseñado para ofrecer contenidos multimedia espectaculares en los navegadores web, principalmente. No es su única utilidad, pero lo dejaremos ahí para abreviar un poco. Principalmente se echa en falta para el temas de los vídeos (el mismísimo YouTube funcionaba casi integro con videos flash) aunque no es lo único para lo que sirve.

Podéis imaginar el revuelo con el tema. De hecho, conseguí un iPhone 3G muy barato porque su dueño no quería un dispositivo que no pudiese reproducir contenido en Flash. Para mi nunca ha sido un problema. Ni un solo contenido en Flash ha sido un tema de vida o muerte. Si algo no he podido verlo, pues a otra cosa, mariposa, pero es cierto que para algunas personas si ha supuesto un handicap importante. Y no sólo por no poder entrar en SeriesYonkis a ver el último capitulo de Dexter, hay contenidos especificos y profesionales desarrollados también en flash y hay gente que lo necesitaba.

¿Las razones del Tito Steve para no incluirlo ni dejar que pudiera instalarse? Las públicas han sido siempre que es un software de terceros bastante chapucero, lleno de agujeros mediante los cuales la seguridad se ve comprometida y, sobre todo, que es un devorador de recursos. Y en un ordenador de sobremesa da bastante igual, pero en un portátil y especialmente en un dispositivo móvil, los recursos consumidos son batería utilizada. Y esto si que es un problema. En un dispositivo como un iPhone, con esa pantalla y la cantidad ingente de funciones disponibles, optimizar el consumo de batería es un punto crítico. Y el Tito Steve, siempre tan pendiente de todos nosotros, no estaba dispuesto a que una película en flash se ventilase en media hora la batería de nuestro querido iPhone. Esta es la versión oficial, aunque también se rumorea que había cierta enemistad entre Steve Jobs (Apple) y Adobe. Sea como sea, no hemos podido tener nunca flash en nuestros dispositivos iOS de forma oficial.

La apuesta de Apple era, por una vez, por un estándar: apostaban por HTML5, el nuevo protocolo de programación para páginas web y que ofrece prácticamente las mismas funciones y sin necesidad de recurrir a plugings de terceros, como es el flash. Y todo el mundo les ha criticado por ello, Flash parecía ser imprescindible y vital, pero mira tu por donde que ahora resulta que la propia Adobe ha dicho que deja de desarrollar Flash para dispositivos móviles por la cantidad de problemas que le supone desarrollar un software para tantísimos dispositivos diferentes.

Y no sólo eso. La última versión de Android, el sistema operativo para dispositivos móviles de Google, tampoco traerá de salida Flash. Dicen que lo incorporará en diciembre, en la que se anuncia será la última versión para dispositivos móviles. Por tanto, queda claro que finalmente la apuesta por HTML5 que hizo Apple con sus dispositivos móviles fue una apuesta de futuro y parece que resultará ganador, pero me hago algunas preguntas, que os transmito.

Supongamos que Apple hubiera incorporado Flash en sus dispositivos ¿Estaríamos hablando de este fin de flash? ¿No ha forzado el Tito Steve a que la gente adopte el HTML5 en detrimento de Flash precisamente para poder entrar en los millones de dispositivos con IOS que hay en el mercado? ¿Buen corazón por parte de Apple adaptándose a los nuevos protocolos o rabieta con Adobe? ¿Intereses económicos (supongo que Adobe cobrará licencias o algo parecido)?

Por supuesto, Flash sigue vivo en los ordenadores de sobremesa, pero yo creo que quien monta una web como la que acaba de lanzar Mediaset con Mitele.es (absolutamente genial) se preocupará de que su sitio esté disponible para el mayor número posible de usuarios. Que los millones de usuarios, cada día más, de dispositivos móviles no puedan acceder a sus contenidos es una razón mas que suficiente para que se aseguren su compatibilidad con estos sistemas. Y si flash no lo ofrece, optarán por HTML5. Así de sencillo.

Así que no, Flash no ha muerto, pero tienes los meses contados. O eso pienso yo. ¿Y vosotros?

martes, 22 de noviembre de 2011

Del día que Steve Jobs conoció a Bob Dylan

Como ya sabéis ando leyendo la biografía oficial de Steve Jobs, esa que se ha publicado hace cosa de un mes y que está basada en nosecuantas entrevistas al propio Steve Jobs y mucha gente de su entorno, tanto laboral como personal. Confieso que es la primera biografía que leo y tenía ciertas reticencias. Me preocupaba que se centrasen en la parte más morbosa y de cotilleo, cuando lo que a mi más me interesa es la parte profesional, pero no está siendo así.

No me voy a extender hablando sobre el libro, pero sí os digo que todo lo que cuenta a nivel personal es necesario para entender muchas cosas como profesional, como visionario e incluso sobre su muerte, que parece que pudo haberse retrasado de no haber sido el Tito Steve tan especial. Sólo os diré que me está encantando. Tanto la parte personal como la parte empresarial me parecen fascinantes. En algunos capítulos lo considero un genio descomunal y en otros un déspota impresentable, incluso un loco o un tipo de lo más corriente. Como os dije el otro día en el post sobre Amadeus, esos genios capaces de lo mejor parecen muy dados a saltarse toda norma. Y dentro de esta variedad de sensaciones que me produce, leí el domingo este párrafo que me llamó especialmente la atención. En el libro aparece destacado como una cita textual del propio Steve Jobs y nos narra el primer encuentro con uno de sus referentes de toda la vida: Bob Dylan.
Nos sentamos en el patio situado fuera de su habitación y estuvimos dos horas hablando. Yo estaba muy nervioso, porque él era uno de mis héroes, y me daba miedo que dejara de parecerme tan inteligente, que resultara ser una caricatura de sí mismo, como le ocurre a mucha gente. Pero quedé encantado.
Que tú, querido lector, yo o cualquier persona del montón (con todo el respeto del mundo que yo también soy del montón) nos pongamos nerviosos al conocer a una celebridad, a uno de nuestros ídolos, me parece bastante normal, pero que Steve Jobs se ponga también nervioso no me lo podía imaginar. Que no  hablamos de que lo conociera siendo un chaval, que ya era el Steve Jobs de su segunda temporada en Apple, forrado de pasta y alguien que seguro la gente se ponía nerviosa al conocer en persona. Por supuesto, deja también ese poso egocéntrico en el que su miedo era decepcionarse, pero también es normal.

A mi esta sencilla escena me ha parecido una de las que humaniza tremendamente al Tito Steve. Porque puede estar dirigiendo una empresa que vale cientos de millones de dólares, salir a un escenario siendo consciente de que millones de ojos lo estarán examinando, pero no deja de ser una persona normal, con sus miedos, inquietudes e incluso sus héroes.

O quizás este párrafo me ha gustado tanto por algo tan sencillo como que esta escena me ha recordado a una que viví no hace mucho. Salvando las distancias, que ni yo soy Steve Jobs ni la persona que conocí tiene un Principe de Asturias, pero si sentí ese y otros miedos como los que describe el Tito Steve. Y, al igual que él, quedé encantado con el encuentro.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Amadeus

¿Habéis visto la película Amadeus? Es de 1984 y puede que muchos lectores de este blog ni tan siquiera hubieran nacido cuando se estrenó, como pasa el tiempo, pero de vez en cuando la pasan por alguna cadena y espero que muchos hayáis podido verla. Para mi es una obra maestra, una película que me caló y que no puede dejar de ver cada cierto tiempo.

No os voy a contar toda la película. Si la habéis visto la conoceis y si no, ya estáis tardando en buscarla donde queráis. Nos cuenta la extraña vida de Wolfgang Amadeus Mozart a través de los ojos de Antonio Saliere, otro músico de la época que envidió durante años la genialidad de Mozart y que, antes de morir, necesita confesar su gran secreto. Sufría continuamente por no tener él mismo ese talento y verlo en un ser que, para Salieri, era tan deplorable. Usaba técnicas por igual para apoyarle y para hundirle. Intentaba agradarle en lo artístico, pero Mozart (Amadeus) pocas veces llegó a decirle algo grato sobre sus obras. Sin embargo, sí tenía mucho talento para manejarse en la corte y usaba este talento como nadie para mantenerse por encima de Amadeus.

La película la dirigió Milos Forman y ganó 8 oscars. Las fantásticas interpretaciones tanto de Tom Hulce (Amadeus) como de F. Murray Abraham(Salieri) hizo que ambos compitieran por el oscar al mejor actor, que cayó en manos del segundo, para mi de una forma más que merecida. Mucha polémica levanto en su día precisamente esta interpretación, ya que Antonio Salieri es un músico valorado y reconocido en Italia y no gustó nada esa imagen oscura y conspiradora que se dá de el en esta película.

Si buscáis escenas de la película, suelen aparecer muchas en las que se ve a Tom Hulce con esa interpretación histriónica que compuso para el papel, alocado y con una risa totalmente desquiciada. Es lo que mucha gente recuerda de esa película. Sin embargo, para mi la escena cumbre de esta película es la que os pongo a continuación.

Aviso: os cuento parte del final, no leais este párrafo si quereis ver la película sin saber más. Mediante engaños, Salieri vuelve medio loco a Mozart para que componga una misa de requiem para su difunto padre. Haciéndose pasar por su fantasma, o acosa y obliga a trabajar en esa obra hasta llevarlo a la extenuación. Mientras trabaja en una representación de una de sus obras, Amadeus pierde el conocimiento y Salieri lo lleva a su casa, donde se ofrece a ayudarle a terminar la obra que está componiendo, obligándolo a trabajar toda la noche, hasta llevarlo a la muerte. Aunque nos dejó casi completo el Requiem, una de esas obras capaces de conmover a cualquiera.





La manera en la que Mozart dicta, como está montada esa escena para ir desgranando cada uno de los instrumentos y por qué están ahi. Cómo Salieri, sin escucharlo, es capaz de oírlo en su cerebro sólo con esas instrucciones. Y por supuesto que está montado cinematográficamente para que podamos verlo el resto de los mortales y nos ponen la música de fondo, pero estoy seguro de que genios como ellos tienen más que suficiente con leer esos pentagramas para admirar toda la grandeza que hay en sin necesidad ni de escuchar.

Cada vez que veo esta escena, y la he visto decenas de veces, me emociono. Espero que os guste y que si no habéis visto la película os animéis a verla.

PD: ¿A qué viene esto? Pues supongo que porque ando leyendo la biografía de Steve Jobs y vuelvo a comprobar que los genios, los auténticos genios, no son gente normal.

martes, 15 de noviembre de 2011

Los lunes al Sol

Hoy pretendo que este post me quede cortito y dejar sólo una reflexión extra acerca de lo que comenté ayer de La Noria. Y viene al caso por la reciente cancelación de No le digas a mamá que trabajo en la tele, el programa que deambulaba sin pena ni gloria por las tarde de Cuatro. O Allá tú, también en Cuatro. O Mucho que perder, poco que ganar, de La Sexta. Son todos programas de televisión que han caído recientemente de las parrillas de forma más o menos brusca. Sé que hay muchos más, pero estos son los últimos que me vienen a la cabeza. Y al hilo de lo que puede pasar con La Noria y el posible efecto dominó que pudiera crear en Telecinco, e incluso en otras cadenas, ne da por pensar un poco.

Como dije ayer (o eso intenté) los anunciantes tiene todo el derecho del mundo a colocar su publicidad donde les plazca, pero ese tipo de campañas adicionales emprendida brutalmente contra un programa tampoco me parecen justas. Espero que la sangre no llegue al río y en un par de semanas todo vuelva a la normalidad, pero "hablando" ayer con un twit-amigo recordé una conversación con una amiga twittera hace unos meses. Charlando sobre el mundo de la televisión, de lo cruel que puede llegar a ser ese mundo, contó lo terriblemente duro que era ponerse ante 50, 100 o 200 personas y decirles: "señoras y señores, que cancelan el programa y todo el mundo a sus casas a esperar que salga otra cosa". Y ella había tenido que hacerlo. Y su cara cambió y se ensombreció mientras recordaba ese momento.

No seré yo quién defienda fervientemente La Noria, ni Sálvame, ni mucho menos No le digas... (detesté ese programa desde el primer día) pero creo que también deberíamos a veces tener presente lo que significa la cancelación de un programa o serie. Equivale al cierre de una pequeña empresa. Por supuesto que si un programa no gusta, estamos en nuestro derecho de pedir que lo cambien. Es la ley de la oferta y la demanda. Pero pensad un momento en la que se suele liar cuando cierran una fábrica o pequeña empresa y se quedan 50-100 trabajadores en la calle. Suele salir en la prensa, hay manifestaciones, etc... Cada vez que retiran un programa de la parrilla sucede algo parecido, pero ahí nadie echa cuentas de nada. Cierto que la mayoría acabará reubicándose en un nuevo programa, sobre todo los que pertenecen a la cadena o productora y no han sido contratados para el programa, pero el tema es serio, sobre todo si se encadenan varias cancelaciones donde ya la gente empieza a ser más complicada de reubicar.

No pido que no se cancelen los programas que no cumplan expectativas y no gusten a los espectadores, pero esos comentarios tan frecuentes en la red despreciándolos, insultándolo y alegrándose por las cancelaciones debieran ser un poco más comedidos. Nadie debería alegrarse tanto por que manden a un buen puñado de personas a pasar Los Lunes al Sol. Pensemos un poco en todo lo malo que conlleva. La cancelación ya es bastante castigo como para encima recibir palos adicionales.

lunes, 14 de noviembre de 2011

De norias y censuras

Desde que surgió el escándalo con el tema de La Noria, hace ya más de dos semanas, ando dando vueltas a este post y al final me decido a escribirlo y no sobre el tema de la entrevista pagada a la madre de El Cuco, sino sobre los anunciantes y las respuestas ofrecidas por el programa. Os pongo en antecedentes, aunque supongo que todos estais al corriente.

Hace dos sábados, a La Noria de Telecinco se subió Rosalía García, madre de El Cuco, condenado como encubridor por el asesinato de Marta del Castillo. La polémica estaba servida y más aún cuando ni tan siquiera dio la cara (por contrato no se le pudo ver el rostro) y se le pagó una cantidad que se dice ronda los 10.000 euros. La polémica surgió de inmediato y esta vez alguien tuvo la feliz idea de no culpar solo al programa sino a los que la subvencionaron mediante la publicidad. Y ahí es cuando hemos llegado a un punto muy extraño, porque ya no es sólo cuestión de imagen para la cadena, sino que le están tocando el bolsillo.

Si no me falla la memoria, fue Campofrío, que había sido patrocinador principal del programa el día de la entrevista, la primera marca en lamentar públicamente lo ocurrido y pedir a Telecinco que retirase su publicidad del espacio. Puleva, Milner, Danone, Mercedes, El Corte Inglés, Nestlé... y así hasta 24 marcas, si sumamos Wilkinson que acaba de retirarse tras emitir un spot el pasado sábado. El resultado fue un espacio de La noria el pasado sábado con apenas 6 anuncios reales, una vez quitadas autopromociones. Y esto si es peligroso para la cadena.

Y es que el sábado siguiente a la emisión de la entrevista tuvieron una oportunidad para redimirse que no sólo no aprovecharon sino que utilizaron para echar más leña al fuego. En lugar de dejar pasar el tema (la memoria es frágil y en nada la gente se hubiera olvidado del asunto), se dedicaron a un "y tú más", como nuestros queridos políticos, diciendo que ellos abogaban por la libertad de expresión, que habían "invitado" a alguien que tenía algo que decir y que otras cadenas (Antena 3 y Cuatro cuando era aún de PRISA) hicieron lo mismo, cuestión que ambas se apresuraron a desmentir. No dijeron nada sobre los anunciantes y aun encendieron más la polémica al no dar a entender en ningún momento que se habían equivocado con la entrevista y tratar de culpar.

Tras el speech de Jordi la red aún se encendió más y si habían caído 8-10 anunciantes, una semana después nos encontramos en la situación de la que hablamos antes, sin apenas publicidad. Y lo que es peor es que continúan en una huida hacia adelante.

¿Censura?

Al Sr. Vasile se le ha llenado siempre la boca diciendo que la audiencia manda, que ellos son una empresa y que tienen que dar a la gente lo que piden, etc. Y son muy libres de pensar así, están en su derecho mientras el negocio les funcione, las audiencias acompañen y sigan teniendo ingresos. De hecho, pienso que tratándose de una televisión privada está en lo cierto. Se deben a sus accionistas y a sus beneficios, no son una ONG, aunque todo en esta vida tiene un límite. El asunto es que nunca habían llegado a ese límite, por mucho que se les criticase. O eso parecía.

¿Y donde estaba ese límite para el Sr. Vasile? Pues en que no disminuyeran los ingresos. Ande mi bolsillo caliente, critíqueme la gente. Esa debía ser su máxima y el problema es que ahora le están tocando el bolsillo. Ahora los anunciantes dice que no van a pagar por salir ahí, aunque tengan un par de millones de espectadores. Y así lo están haciendo, por ahora. Que a mi me vais a permitir que siga pensando que se trata más de una campaña de marketing por parte de las empresas anunciantes que otra cosa, pero esa es otra historia. La cuestión es que desde Telecinco empiezan a hablar de manos negras y campañas orquestadas por otras cadenas (un poco patético el recurso) y, lo que es más grave, están creando un debate absurdo y que, en mi modesta y profana opinión, no hace más que avivar los problemas. Ahora se están dedicando a decir que los anunciantes no deben decidir los contenidos, que eso es una forma de censura y cosas así. Y eso no creo que haga ninguna gracia a anunciantes ni beneficia la imagen del programa ni de la cadena.

Porque hablando de esa libertad para hacer lo que le de la gana de la que alardean desde Telecinco, los anunciantes tiene todo el derecho a decidir donde quieren poner sus anuncios. Ellos no le dicen a Telecinco "tienes que poner tal o cual programa". Ellos lo único que le dicen es que si ponen tal contenido no van a anunciarse ahí, porque perjudica la imagen de sus marcas. ¿Es esto censura? Para mi, en absoluto. Es usar la misma libertad de la que alardean ellos para programar lo que programan. No creo que el camino sea ese para defenderse.

Mi personal opinión es que esto ha sido un tema pasajero, una de las múltiples polémicas de las que la cadena se alimenta y que se la ha ido de las manos. Y las aguas volverán a su cauce, o eso creo. Dejarán pasar el tiempo, el tema se enfriará, rebajarán el tono de los contenidos (ya lo han hecho, y mucho, este sábado) y los anunciantes volverán explicando que el programa es más light o algo así. Porque tampoco van a dejar de anunciarse ante 2.000.000 de espectadores, pero tienen que defender su marca y en breve volverán y puede que hasta nos vendan que han conseguido que el programa se "dulcifique" gracias a ellos.

No soy anti-Telecinco. De hecho, creo que las palabras del Sr. Vasile son acertadas y que, como empresa, tienen que ofrecer al público lo que quiere ver. Hay más de 40 canales y yo os aseguro que pongo Telecinco para ver cosas que me interesan: Aida, Informativos, las motos el año que viene, a veces La Noria... Si no me gusta lo que ofrecen, me voy a otra cadena, leo, blogueo o twiteo, pero no me quedo viéndolo para criticarlo, como parece ser que hace mucha gente. Sin embargo hay mucha gente que lo ve. Y mientras esto sea así, estarán en su derecho de seguir emitiendo Sálvame, Vuélveme Loca, La Noria, Enemigos íntimos, Acorralados.... todo lo que luego se critica tanto y se llama Telebasura, pero que suele arrasar en audiencias.

Eso si, tampoco se quejen, señores de Telecinco, si los anunciantes deciden algún día que no quieren anunciarse en ciertos programas, por mucha audiencia que tengan. También están ejerciendo su libertad a hacer lo que más les conviene a sus empresas. Como ustedes hacen con la suya.

jueves, 10 de noviembre de 2011

De periodistas y twitter. Propuesta de debate.

No es la primera vez que hablo de periodistas, no es la primera vez que hablo de twitter y ni siquiera es la primera vez que hablo de estos temas en conjunto, pero creo que nunca lo había abordado desde este punto de vista. Os cuento.

Han sido muy sonados estos días unos twits más que desafortunados de un tal Fernando Autrán, coordinador de circulación del Ayuntamiento de Madrid, y que se ha despachado a gusto a través de su cuenta personal de twitter (ya desaparecida), con twits cómo "Urkullu ez de euzcadi porque ez jilipollaz" o "Mas colmo y desvergüenza!! Colando a ETA cuando llevan días lamiendose el cipote como su fuera su mérito!!" (vía ElPais.com). Como veis, no se puede decir que se trate de twits agudos ni llenos de fina ironía o humor inglés. El citado señor ya ha sido cesado, al igual que una tal Francisca Pol, candidata al senado por Mallorca, que ha renunciado a su cargo, dice que de manera voluntaria, tras las críticas recibidas por publicar en su Facebook un fotomontaje de indudable mal gusto haciendo ver que la ministra Carme Chacón enseñaba un pecho para ganar votos(vía RTVE).

Son dos casos sucedidos prácticamente en 24 horas y que demuestran el tremendo poder de las redes sociales y la gran vigilancia que los medios de comunicación, y la población en general, tienen de ellos. Se supone que estas son cuenta personales de políticos pero no han escapado de la polémica, pese a que ya hayan desaparecido tales barbaridades. Y, como no podía ser de otra forma, estos cargos políticos ya han sido cesados. Y estoy totalmente de acuerdo al respecto. Este señor y esta señora han dado rienda suelta a sus pensamientos via redes sociales y todos hemos podido verlo y criticarlo. Aunque el problema real está en esos que abundan en todos los partidos políticos (todos, no diferencio de un lado o de otro), donde hay más de uno y de dos personajes que seguro que piensan lo mismo, sólo que tienen la prudencia de no soltarlo en twitter. Pero ese es otro tema que daría para un macro-post de los míos, y prefiero centrarme en lo que escuché ayer miércoles en Hoy Por Hoy.

Pillé la charla ya empezada y no llegué a identificar a los contertuluios, pero ahí andaba Francino hablando con otros periodistas sobre si podían o no tener total libertad (ellos, los periodistas) en sus cuentas personales de twitter o si debían fidelidad y cortesía a los medios para los que trabajaban. Y lo cierto es que es un tema que no acabo de tener claro del todo, por eso planteo este post como una pregunta. ¿Vosotros que pensais? Tengo ejemplos de ambas posturas en mi twitter. Desde periodistas que hablan de temas personales y/o se mojan en lo que piensan respecto a ciertos asuntos a periodistas que sólo twitean en relación a sus labores profesionales, bien sea para destacar sus artículos/programas, bien para "colaborar" con los medios para los que trabajan.

Confieso que me atraen más los que llegan a mojarse. Considero que, como periodistas, están más informados y sus opiniones están (o deben) más documentadas. Me gusta además que se abran y nos muestren alguna faceta más humana. No hablo de que nos cuenten cuando van al baño, pero si que conozcamos inquietudes personales, aparte de su opinión sobre ciertos temas. Si pienso que, por supuesto, deben mantener una compostura y no enzarzarse en trifulcas ni entrar al trapo de provocaciones, que hay gente que disfruta con eso en Twitter, pero si creo que, si la cuenta es personal, deberían tener cierta libertad para decir lo que les plazca.

Por otro lado, también entiendo que tengan que ser comedidos, que no puedan mojarse más de la cuenta atacando (insisto: desde el respeto) a gente que no comparta su ideología, que la vida da muchas vueltas y lo mismo mañana se tienen que encontrar buscando trabajo o entrevistando a según quienes que hace 3 días pusieron a parir en Facebook.

Pero lo más gracioso del tema, es que este "debate" es bien antiguo. Ahora se actualiza con el tema de las redes sociales, pero desde siempre ha habido esas formas de hacer periodismo. Los que se mantienen totalmente imparciales (o lo intentan), que se centran en hacer su trabajo, no comprometer su vida privada y mantenerse al margen de tendencias. Pero también los que toman partido, los alzan su voz para defender lo que creen, ya sea política o algún tema social. Ahora el tema se actualiza sobre las redes sociales.

Y me gustaría conocer vuestra opinión al respecto. Para que no penséis que no me mojo, la mía es que en esto, como en casi todo, en el equilibrio está la virtud. Los extremismos, en todos los aspectos de la vida, no son nunca buenos. Un twitter de un periodista que se mantenga distante de todo y absolutamente profesional, acaba resultando frio y desmotivador. Si se pringan demasiado y acaban haciéndose hooligans de sus creencias, pierden credibilidad y sólo serán seguidos por sus seguidores acérrimos o por aquellos que gustan de pinchar y provocar. He dejado de seguir periodistas tanto por un motivo como por otro, por radicales y por "sosos".

En el equilibrio está la virtud. Pero es mi opinión. Espero la vuestra en los comentarios.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Arreglá pero informá

Disclaimer: Post escrito desde el punto de vista de un soltero, sin compromiso, hombre, heterosexual y con las hormonas un poco revolucionadas. Señoras y señoritas, espero que me disculpen si en algún momento pueda soltar un comentario hiriente para ustedes. No es mi estilo, pero a veces las hormonas me pueden y se que sabrán perdonarme. Hago propósito de enmienda para no recaer.

Ayer, como ya sabréis por twitter, estuve de bautizo. El segundo niño de una compañera de trabajo. Al primero no fui, no recuerdo porqué, y no quería faltar a este. No soy muy de ese tipo de eventos, más bien diría que los detesto, pero esta compañera me cae especialmente bien y no quería rechazar su invitación, así que allí me planté. Insistió en que nada de pasar por la iglesia a la ceremonia, que eso era para la familia y que lo que ella quería era vernos en el convite, comiendo, bebiendo y pasándolo bien, así que así lo hicimos.

El caso es que había gente que iba vestida normalmente. Arreglá pero informá, que diría Martirio. Casi todos los de mi mesa íbamos así y otros muchos. Sin embargo había gente que arreglada para una boda, aparte de los padres, padrinos y familiares directos, que es normal que fueran así. Trajes y corbatas en los hombre y las mujeres con vestidos espectaculares. Y claro, uno es hombre, no tiene compromiso y los ojos y el cuello son libres, así que servidor, y otro compañero, nos pusimos a disfrutar el espectáculo. Os podéis imaginar.

Escotazos, taconazos, minifaldazas, maquillajazos... De eso que uno, como hombre, no puede evitar mirar, porque algunos escotes eran espectaculares y esas minifaldas,... en fin, os imagináis, ¿no? Y que no me vengan con historias: una mujer se arregla para estar guapa, para sentirse bien y no creo que deba sentirse ofendida si la miran, siempre que no sea una mirada lujuriosa en plan desnudar con los ojos y babas cayendo, ya sabéis. Oye, igual que un hombre, que si yo me gasto un pastizal en un traje, unos zapatos de 60 euros, me arreglo y me echo alguna crema anti-fatiga en la cara un par de días para ir guapo a alguna celebración, lo menos que espero es que alguien me lo diga. Y si encima alguna mujer me mira un poco más, pues no podré menos que sentirme halagado, que queréis que os diga. Y en esas estábamos, echando vistazos de reojo o más directos, obteniendo alguna sonrisa o alguna mala cara por respuesta (que de todo hay) e incluso cruzando alguna palabra con alguna. Y de repente recibes una bofetada de realidad de la forma más tonta.

Lo único que no tenía mi compi en la fiesta era café, pero justo abajo había una cafetería, así que bajamos a tomar uno para intentar quitarnos el sueño que nos estaba dando tanto comer. Y allí en la cafetería, sentada en una mesa, que luego averiguamos que era la de los encargados de la cafetería, una chica. Rondaría los 30 por abajo, aunque soy muy malo para las edades. Morena (ya sabéis que son mi debilidad, ¿verdad @chefidiaz?), con gafas, pelo liso, una camiseta sencilla aunque algo escotada... y me llamó la atención. Más que todas las que había visto arriba. Y luego se levantó cuando la cafetería se fue llenando de gente que, como nosotros, venía a buscar su dosis de cafeína después de la comida y se puso a trabajar tras la barra. Y ya la vi de cuerpo entero. Vaqueros normales, botas altas pero sin tacón, la camiseta negra, apenas maquillada, sólo unas pocas pulseras en un brazo como complementos, pero se intuía buen cuerpo, parecía simpática y se veía una cara limpia y guapa. Sin más.

Justo en ese momento empezaba a bajar casi todas esas mujeres que habíamos estado viendo arriba. Los maquillajes ya empezaban a desdibujarse, los peinados a deshacerse y me dio por imaginarme a todas esas chicas, que había estado mirando arriba con cara de lobo hambriento, en la misma situación de la chica que estaba tras la barra: arreglá pero informá. Sin tantas capas de pintura, sin vestidos de muuuchos euros y zapatos de otros tanto, sin un par de horas de peluquería... y lo cierto es que visto desde ese angulo, sólo un par de las 10-15 que antes me habían llamado tanto la atención y despertado mi líbido seguían pareciéndome tan interesantes y atractivas. Y ojo, que no era fea ninguna, pero la cosa cambia mucho si miras más allá del momento.

Y no voy a recurrir al tópico de que la belleza está en el interior, pero si es cierto que la belleza que se crea a base de "añadidos" es demasiado falsa y voluble. Sólo dura lo que dura el maquillaje, la peluquería y lo que sea capaz de llevar los tacones puestos. Y eso no suelen ser muchas horas. Luego queda la realidad, la persona a la que verías cada mañana al despertar, con los ojos hinchados, cara de sueño y el pelo revuelto. Sólo la chica de la barra y otras 2 hubieran soportado esa prueba.

Algunas superan esa dura prueba. Os lo dice uno al que le encantaba quedarse como un tonto mirando la cara de su novia por la mañana antes de levantarnos. Y que me regañaba porque decía que estaba horrible y que no la mirase, pero yo siempre le decía que era cuando más guapa estaba. Y no era hablar por hablar. Para mi era totalmente cierto.

Por no hablar de todo lo demás que hace falta, que una vez que el físico ha hecho su función de atracción inicial, queda mucho por andar si quieres algo más que un aqui te pillo, aquí te mato, claro.