Me he mudado



Dagarin.com ya no está por aquí... pero todo lo había lo encontrarás ahora en el nuevo y flamante Territorio Dagarin en www.dagarin.es. Para que no tengas que molestarte, yo te llevo hacía allá. Si algo falla y no estás en dagarin.es en unos segundos, pincha aquí.

Seguro que te va a gustar la nueva casa. ¡Recuerda cambiar tus favoritos y tus suscripciones!

sábado, 29 de octubre de 2011

De políticos y campañas

Antes de que me acribilléis con lo de que no solo están en PP y el PSOE, que hay más partidos y más candidatos y todo eso, os digo que lo sé perfectamente, pero no nos engañemos: hoy por hoy, y creo que durante un buen puñado de años más, estos son los dos únicos partidos con posibilidades de gobernar nuestro país. Que puede que dentro de un tiempo haya otros partidos como UPyD, o IU que tengan en sus votos la llave del gobierno final porque tengan que hacerse acuerdos con ellos, pues es posible, pero ahora mismo me ciño a la elecciones que vienen en menos de un mes y tras las cuales, salvo que el cielo caiga sobre nuestras cabezas, el Sr. Rajoy saldrá elegido presidente de España. Y parece que tanto el Sr. Rajoy como el Sr. Rubalcaba no quieren arriesgarse.

Ya sabréis todos la pantomima que han pactado entre ambos para el día 7. Un "debate" en terreno neutral, con un moderador neutral, de una duración pactada, tiempos pactados para cada uno, temas acordados, etc... Incluso dudo que hayan contemplado la posibilidad de réplica, seguramente cada uno soltará su discurso. Dudo muchísimo que resulte remotamente interesante ni esclarecedor. Habrá que verlo, no queda otra, por si al final alguno suelta prenda, pero me da que va a ser difícil que veamos algo interesante.

Y para rematar la faena ambos parecen haber decidido también no admitir preguntas en las ruedas de prensa que den durante la campaña, lo cual me parece una aberración. Ya hace tiempo, me hice eco aquí, hubo un movimiento en la prensa en contra de esas ruedas de prensa sin preguntas. #sinpreguntasnohaycobertura era el lema, pero ahora parece que nadie dice nada. Al menos yo no noto tanto movimiento al respecto en mi TL de twitter, y no acabo de entenderlo.

Me parece de una cobardía extrema. Y lo llego a entender por parte del PP. El Sr. Rajoy lo tiene todo de cara para ganar y comprendo que no quiera correr el menor riesgo. En estas situaciones, como en las carreras de F1, el que tiene las de perder es quien tiene que arriesgar con algo diferente y por eso me parece que el Sr. Rubalcaba sí debería arriesgarse a eso, demostrar algo, intentar que por ahí le llegue un golpe de suerte. Y algo anda haciendo cuando va a dejar que se le entreviste en varias televisiones. Difícil, por no decir casi imposible, que algo vaya a dar un vuelco electoral a estas alturas y en la situación que vivimos, pero desde luego a base de consignas y mensajes programados por los encargados de la campaña poco creo que consiga hacer cambiar.

Y me da que esa es la campaña que vamos a tener. Una campaña donde discutirán en la distancia, donde se tirarán los trastos a la cabeza a base de twitts, comunicados y frases estudiadas en los mitines, pero donde poco vamos a ver discutir sobre ideas, donde no vamos a poder ver enfrentados realmente los dos programas y lo que cada uno de los candidatos piensa hacer si llega al poder. Todo pasará por el filtro de los guionistas de campaña, también llamados asesores.

Y es una pena que, estando la cosa como está, no podamos tener una idea más cercana de quien será el encargado de sacarnos de la crisis, de crear trabajo para esos 5.000.000 de parados que hay ahora mismo, de que los bancos no se hundan (pobrecitos), de gestionar el fin de la lacra terrorista... son muchos los temas y no escuchamos más que reproches de uno a otro. Poca solución veo y me gustaría que los periodistas pudieran preguntarles, ya sea en ruedas de prensa, en entrevistas como la que Marta Fernández hará al Sr. Rubalcaba el lunes (por ahora el Sr. Rajoy se resiste) o en un debate real.

Pero claro, ninguno quiere ponerse en la situación de que un periodista realice una pregunta incómoda y tengan que responder de verdad. Y esto en mi pueblo se llama cobardía.

viernes, 28 de octubre de 2011

Regalar por regalar

¿No os gusta que un día cualquiera, sin motivo ni razón aparente, alguien aparezca con un regalo para vosotros? A mi me encanta, pero no tanto que me los hagan sino hacer yo esos regalos sorpresa. Y es que soy de los que me da bastante rabia tener que hacer regalos "por obligación" y que en muchas ocasiones en ese momento no se te ocurra nada que regalar a esa persona.

Llámese reyes, cumpleaños, santos... lo que queráis, pero seguro que en más de una ocasión os habéis encontrado dando vueltas por centros comerciales, rastrillos varios o por internet, buscando como unos desesperados ese regalo que tenéis que hacer por obligación para la semana que viene. Y que no se os viene nada a la cabeza, tenéis la mente seca y no se os ocurre que regalar a esa persona tan especial y a la que tanto queréis. Pero es que la mente es traicionera y no siempre se puede estar inspirado.

También estoy totalmente seguro que alguna vez habéis pasado por la FNAC y habéis visto ese libro que vuestra amiga lleva semanas diciendo que le gustaría comprarse pero que no encuentra. Y siempre me pregunto lo mismo ¿Porqué no se lo compro? Y muchas veces lo hago, que siempre es un buen día para hacer un regalo a un amigo, para demostrarle que te acuerdas de él y que lo escuchas cuando te habla. Y sorprenderlo un día con ese libro, ese cuadro perfecto o lo que sea.

Y no hay que esperar a las fechas señaladas, que es posible que en esa fecha no encontréis ese regalo perfecto como el que habéis visto hoy. Así que regalad por regalar. Cuando podais, cuando os apetezca, por el simple placer de ver la cara de felicidad y sorpresa de ese amigo o amiga a quien tanto apreciais. Y no tiene que ser ni siquiera un libro. Cualquier detalle que os lo recuerde y que le haga sentir especial, porque en realidad es especial para vosotros. Tampoco todos los días, que no somos ricos ninguno, que yo sepa, pero hay muchos pequeños detalles a tener que no cuestan ningún esfuerzo hacer.

En las fechas señaladas es cuando hay que cumplir, pero este regalar por regalar es un una delicia.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Once upon a time

Hubo un tiempo en que para mi el horario de entrada y salida al trabajo era sólo una referencia. Hubo un tiempo en que los sábados no se trabajaba... a no ser que hiciera falta. Hubo un tiempo en que para trabajar el lunes tenías que ponerte en carretera el domingo y recorrer, solo o junto a un compañero, media España. Hubo un tiempo en que las horas extras no eran tales, porque las horas eran las que el cuerpo aguantaba para poder terminar el trabajo a tiempo.

Hubo un tiempo en el que yo trabajaba en una empresa y era feliz con mi trabajo. Y ya lo he comentado más de una vez, aquí, pero hoy más que contar algo quiero preguntaros a vosotros: ¿Qué os motiva a echar horas extras, si es que las echáis? ¿Es el precio que os pagan por ellas, que siempre puede ser una ayudita para llegar a final de mes? ¿Es la necesidad del trabajo, de la tarea que tenéis entre manos? ¿Es el miedo a que si no las echáis os puedan despedir?

Tengo un compañero que no para de quedarse en la oficina a comer, que no le importa trabajar ningún sábado o domingo, que no mira la hora de salida nunca... Yo en broma me meto con el y siempre le digo que si es que no tiene vida propia, que siempre está trabajando, pero imagino que si dedica tantas horas al trabajo es por lo mismo por lo que yo hubo un tiempo que lo hacía: porque se encuentra a gusto. Supongo que sabe que es su trabajo y no le duele. Será capaz de aislar lo malo, que todo trabajo lo tiene, y centrarse en lo positivo. Será capaz de automotivarse, porque está claro que en mi trabajo la única motivación que existe es la que tú seas capaz de darte, nadie te motiva desde fuera. Por lo que sé, no existe motivación económica, aunque claro está que yo soy un inocentón y es posible que esté cobrando todas esas horas y forrándose, no lo sé, pero lo dudo.

Ojalá yo encuentre la forma de automotivarme pronto. Mejor dicho, de no dejar que las desmotivaciones me afecten tanto, porque automotivación no me falta, pero necesito una coraza más fuerte. Me encanta la gente que, como ese compañero, va a trabajar motivado y que no le supone cada mañana un esfuerzo sobre-humano levantarse y enfrentarse al trabajo diario. Y hubo un tiempo en que yo mismo era así, incluso en este trabajo y no hace demasiado tiempo, pero la coraza se debilita y necesito ir a un herrero que me la arregle para poder seguir resistiendo todos esos envites externos y que mi automotivación no se resienta.

Hubo un tiempo en que me encantaba mi trabajo, un tiempo en el que las críticas me daban igual, un tiempo en que ese tercio de nuestras vidas, o mas, que dedicamos al trabajo no eran una tortura. Espero poder conseguir que ese tiempo vuelva pronto.

NOTA: Texto escrito sabiendo que muchos dirán que no tengo derecho a quejarme. En un país con casi 5 millones de parados y donde un alto porcentaje de los que trabajan lo hacen con contratos de mierda y sueldos de más mierda aún, tener un trabajo fijo y con un sueldo razonable debería ser motivación más que suficiente. Y no se me ocurre dudarlo, pero también tengo derecho, como todos el mundo, a querer mejorar.

martes, 25 de octubre de 2011

Las Mañanas de Cuatro, El nuevo "El Caso"

Tras la "breve introducción" de ayer, dejé el último capítulo titulado Las Mañanas de Cuatro, el nuevo El caso para hoy, que ya bastante leísteis ayer. Antes de nada dejar claro que en lugar de Las Mañanas de Cuatro podría hablar de El Programa de Ana Rosa, de Espejo público o incluso de cualquier informativo. Si lo personalizo en este programa es por que este post iba a ir en Dedicado a Marta Fernández, pero he preferido ponerlo aquí porque no es directamente sobre Marta. Lo "personalizo" pues en ese programa por la parte final del post y por ser el magazine de este estilo que más conozco.

Como os comentaba ayer, hoy en día estos programas incluyen en mayor o menos medida su particular versión de El caso. Esta extensión suele variar en base a la actualidad. Estas semanas, con el tema de los niños desparecidos en Córdoba y el juicio por el asesinato de Marta del Castillo, han aumentado su extensión. Pero voy a centrarme ya en Las Mañanas de Cuatro (LMDC desde ahora).

Se trata de un programa que, a día de hoy y a grosso modo, se divide en tres partes: sucesos, medio y tertulia política. Lo que he llamado medio es la sección más variable, donde incluyen grandes secciones para mi gusto como las apariciones de los jueves de Paco Nadal, crónica social con Boris Izaguirre, un detective que nos cuenta alguno de sus casos (en cierto modo otra prolongación de la parte de sucesos), alguna entrevista promocional a alguien de la cadena... Esa es su estructura básica y la sección con más peso, al menos en tiempo si la actualidad no demanda otra cosa, es la de sucesos. Dicho de otra forma: El caso. no hay más que ver que las promos suelen corresponder a esta sección del programa, así como los destacados de cabecera.

El programa se mantiene en unas audiencias muy razonables pero precisamente la semana pasada ha vivido la que creo (si no me falla la memoria matemática) la semana más dulce en cuanto a audiencias desde que Marta Fernández está al frente, con una media final de casi un 7% de share y un pico de 7,6%. Y es grande y es para felicitarlos, precisamente en la semana en que celebraban las 200 emisiones de esta nueva etapa, así que vaya por delante esta felicitación para Marta Fernández, Angel Moya, Marisa Gallero y todo el resto del enorme equipo en el estudio y fuera de él. Pero ya sabéis los que leis el otro blog que aunque esté dedicado con todo mi admiración y cariño a Marta, también soy crítico. Y esta vez más que crítico con ella directamente, hago un poco de Pepito Grilo en relación al programa.

Y ojo, es una apreciación muy personal y, como dije en el post anterior, en este caso el raro soy yo. Por supuesto que Las Mañanas de Cuatro llevan una buena trayectoria con Marta al frente y han sabido coger un estilo, con sus investigaciones y su abordaje de los sucesos, que está enganchado a la gente. Y esto a mi, insisto que a nivel personal, no me acaba de gustar. Y se mantienen en unas audiencias más que razonables y de repente llegan estas audiencias bomba. ¿Sorprendentes? En absoluto. La gente sabe que hacen muy bien este trabajo con los sucesos y la crónica judicial y esta semana hemos tenido el caso de los niños desaparecidos en Córdoba y, sobre todo, el juicio por el asesinato de Marta del Castillo.

Y no tengo yo acceso a las famosas curvas de audiencia donde se ve no sólo la audiencia media del programa, sino el minuto a minuto, pero estoy seguro de que han sido estos casos de sucesos los que han provocado esos picos de audiencia. De hecho, en Tutele.net se llegó a comentar que por momentos habían llegado a tener hasta un 12% de share, algo impensable para el programa. Y supongo que la euforia, si existe, será comedida dentro del equipo, porque desde luego hay motivos para estar felices y contentos. Al fin y al cabo, el éxito de un programa se mide a día de hoy por las audiencias.

Dedicado a Marta Fernández. Y a LMDC

Por suerte no todos los días hay juicios como el de Marta del Castillo ni desapariciones como la de esos niños de Córdoba. Es por tanto demasiado arriesgado, a mi entender, dejar que las audiencias de un programa estén en manos de que surjan casos dignos de ser portada en El caso. Pienso que el programa está hoy por hoy estancado y necesita algo si quieren tener más. Llevan ya un tiempo cómodamente asentados entre el 5 y el 6% de share, que no está mal, pero parece que fuera suficiente y nadie quisiera arriesgar a dotar al programa de otros contenidos. Sólo los leves cambios tras el verano, alguno de ellos, bastantes, procedentes del final de la temporada anterior.

El caso fue un periódico de una gran tirada, que duró muchos años, pero que acabó cayendo. Los tiempos que antes se median en años para un periódico ahora son meses, o semanas, cuando hablamos de televisión. Supongo que todos los miembros del equipo se habrán felicitado por la excelente semana pasada, que se lo merecen, pero espero que igualmente sean conscientes de que seguramente ha sido algo coyuntural.

El caso sigue teniendo su publico, el trabajo periodístico que hacen en LMDC al respecto es muy bueno, eso es indiscutible, pero siempre he abogado por más contenidos

La información de estilo El caso sigue teniendo su público, pero a las pruebas me remito: esa audiencia es limitada, creo que ha tocado techo salvo cosas, y casos, como las de esta semana. Y espero que anden decidiendo qué probar, viendo qué contenidos nuevos meter y que Marta, y este es el momento obsecuente que tanto gusta en el otro blog, esté en pleno ajo para que podamos ver un programa con un toque más personal y que marque una diferencia con el resto de lo que hay, porque seguro que Marta podría aportar mucho más si la dejasen y/o se animase.

Aunque hay algo que me viene a la cabeza. Dije en el otro post que los sucesos son algo reclamado, algo que la gente quiere ver, parece estar en la condición humana. No conozco las curvas de audiencia pero se me ocurre pensar: ¿Y si es precisamente esa parte de sucesos la que mantiene la media de audiencia del programa como está hoy y por eso nadie se atreve a tocarla? ¿Y si cuando empieza lo que a mi me gusta bajan esos índices?

Que fácil es hablar (o escribir en un blog) como hago yo, sin tener ni idea de lo que sucede en realidad. Que sencillo y cómodo me resulta a mi, desde la tranquilidad de este lado de la pantalla, decir lo que me gustaría ver o lo que me gustaría que Marta hiciera sin saber realmente todo que que se pueda estar cociendo en Fuencarral, todo lo que pueda haber pasado y estar pasando día a día o pueda haber pasado, las luchas que Marta u otros miembros hayan podido tener por meter otros contenidos. Igual debería tomarme una pausa en tantas elucubraciones.

Mi reino por tener toda esa información para poder hablar con propiedad y conocimiento de causa.

lunes, 24 de octubre de 2011

El caso

Un poco de historia

Sé que muchos de los lectores de este blog sois gente instruída y culta. Si no, en vez de en este blog minoritario pero lleno de calidad estaríais por la red buscando porno como o pelis piratas, como hace la gente normal (Es que me tengo que vender, ¿no?). Como tales, seguro que conoceis, aunque sólo sea de oídas como yo, el periódico El Caso. Durante 35 años, este semanario fue un referente de la prensa de sucesos y escabrosa de este país. Crímenes, robos, personajes peculiares... fue el llamado "el diario de las porteras" pero, como suele ocurrir en estos casos, no lo compraban sólo las porteras, que aquí siempre nos gusta mucho eso de decir "si yo sálvame no lo soporto", pero luego quien más quien menos todo el mundo conoce su fauna y sus asuntos.

En la época en que nació El Caso(1952), este tipo de informaciones estaba bastante cortado por la censura, que prefería que la gente leyese noticias agradables y felices más acordes con la realidad que el régimen franquista quería vender de España. Sus problemas tuvo con la censura, que sólo les permitía hablar de un asesinato por edición. El resto debían ser sucesos algo más light, en los cuales iban camuflando discretamente más asesinatos y muertes. Y aún así, el ansia de la gente por enterarse de todos estos asuntos truculentos y morbosos era tal que llegó a competir en tirada con las grandes cabeceras nacionales de época. Cuenta su director en este reportaje del diario Público que las "clases altas" de Madrid compraban el ABC y el HOLA y escondían en medio El Caso para que nadie los viera con ese periodico de tan mala fama.

Y es que al parecer somos así. Nos gusta la carnaza. Nos gusta el morbo. Saber todos los detalles de un asesinato o robo, ver la cara de los acusados y juzgarlos, independientemente de lo que luego digan los jueces. Hoy en día se supone (sólo se supone) que se respeta la presunción de inocencia. En la práctica, esto se reduce a poner el "presunto" delante de la acusación. Presunto asesino. Presunto ladrón... pero luego se suelen dar todos los hechos conocidos como probados y ciertos, cuando no tiene porqué ser así. El asesinato de los marqueses de Urquijo, el Proceso de Burgos, el Lute... muchos casos que adquirieron aún más fama gracias a ese periódico.

Desapareció hace ya casi 25 años por su cada vez menor tirada, pero no es porque a la gente haya dejado de interesarle esos sucesos. Madeleine, Rocio Waninnkhof, Marta del Castillo, MariLuz, los niños de Córdoba, Sandra Palo, el accidente de Ortega Cano... Esos y muchos otros casos, que mi memoria no alcanza ahora a recordar, hubieran sido carne de portada, de muchas portadas, para El Caso. Pero el asunto es que "las porteras" ya no buscan esa información en el periódico. Ahora ponen Gente, El Programa de Ana Rosa, Espejo Público y, por supuesto, los "telediarios" de las diferentes cadenas. Ahora ya no hace falta un periódico y esperar una semana para tener esa información. Ahora, como rezaba el lema del difunto CNN+, está pasando: lo estás viendo. Se mandan equipos, se conecta en directo y se dan todo tipo de datos, opiniones, testimonios... todo al segundo.

La cuarta pared

Y se siguen, por supuesto, los juicios como si de un capítulo de Ley y Orden se tratase. Así, sin problemas, con esa falsa emoción que nos produce verlos. Y digo falsa porque acaba convirtiéndose en un espectáculo. Ojo, no estoy culpando a los medios ni a los periodistas, hablo de ese muro imaginario que se crea gracias a la televisión, esa pantalla que nos trae al salón eso pero, al mismo tiempo, nos asegura que queda ahí y que iguala, en cierta manera, la reconstrucción de los pasos del padre de Ruth y José en ese parque de Córdoba a un caso de CSI.

En el teatro se dice que existe una cuarta pared en el escenario. Además de las tres obvias, existe un muro invisible entre lo que sucede en el escenario y el público que se sienta en su butaca. De hecho, muchas obras juegan con ese elemento o intentan romperlo, bajando la acción al patio o intentando sumar a los espectadores al escenario. En esto de los "sucesos" esa cuarta pared creada por la televisión nos resulta muy cómoda y nadie se va a preocupar de romperla (o casi nadie). El caso allí, el asesino al otro lado y nosotros desde aquí contemplándolo y juzgándolo en la tranquilidad de nuestro hogar.

Y a veces pienso que soy raro porque no me interesan esas cosas, y cada vez menos. No quiero saber los detalles morbosos de los grandes casos y menos aún me interesan los "pequeños sucesos". No soy fan de los sucesos, crímenes, robos y demás. Yo nunca compraría El caso, pero está claro que aquí el bicho raro soy yo porque tuvo muchísimo público que hoy en día sigue demandando esa información... a la manera de los tiempos modernos.

Y a lo que iba: Las Mañanas de Cuatro, el nuevo El caso

¿Os podéis creer que todo lo que lleváis leído no iba a ser más que una breve introducción? Si es que esto de escribir posts se me va de las manos. Me pongo a escribir y las ideas se me agolpan así que finalmente decido dejar lo que en realidad quería contar para otro post que saldrá mañana. Espero que así no os resulte tan pesada la lectura y además me aseguro, si es que esto os ha gustado, que paséis por aquí mañana.

Como siempre a las 10:00, sabréis qué es lo que realmente quería contar cuando comencé a escribir esto.

domingo, 23 de octubre de 2011

Esperando el Jailbreak para IOS5

Ya hace unos días que los impacientes poseedores de cacharritos de Apple con Sistema Operativo IOS tenemos estamos trasteando con la última versión, el tan esperado IOS 5. Y trae muchas cositas y muy chulas, como el centro de notificaciones, que reconozco que me gusta bastante, el tema de la sincronización via WI-FI, iCloud (me ha gustado especialmente por el tema fotos, aunque aún tengo que trastearlo más), que si mejoras en el software de la cámara, mejoras en el correo, twitter integrado, que no me hacía yo una idea de lo útil que llega a ser para mi...

Estoy muy contento con él, noto mi iPhone 4 igual de fluído que con el iOS4, cosa que temía dado todo lo nuevo que aporta y que se lanzó junto con un nuevo módelo de iPhone... peeero, esa parte puntillosa de mi sigue presente y no me queda otra que pedir a los señores que elaboran el JailBreak que lo tengan lo antes posible, porque lo quiero. Y es que llegué a pensar que puede que no necesitara el Jailbreak con esta nueva versión, sobre todo por el centro de notificaciones, pero que equivocado estaba.

Ya en su día elaboré un post, hace un año precisamente, sobre lo que para mi era imprescindible de Cydia, la tienda de aplicaciones de los iPhones "jailbreakeados", así que no me voy a repetir porque, por desgracia, sigue siendo 99% válido. Podéis leer el post siguiendo este enlace y, por desgracia, sólo se ha avanzado en el asunto de poder compartir mi tarifa de datos del iPhone entre el teléfono y otros dispositivos (iPad, portátil...) pero en todo lo demás no Apple apenas ha avanzado. Y sobre todo en algo tan imprescindible para mi como LockInfo. 3,5" de pantalla desperdiciadas sólo con un fondo de pantalla y, ahora, con unas pocas notificaciones muy poco personalizables. Y que sigan sin aprender de una maravilla como LockInfo que pone al alcance de tu mano, sin tener que desbloquear el móvil ni acceder a ninguna pantalla, toda la información que necesitas, ains...

Son estas sencillas cosas las que hacen que siga esperando desesperadamente ese Jailbreak, para poder descargar esos 4 programas imprescindibles y que, por algún extraño motivo, Apple se niega a poner en su sistema o a dejar que lo pongan en su tienda oficial.

Así que nada, a seguir esperando ese para poder sentirme totalmente cómodo con mi iPhone. Porque sigo si plantearme cambiar de móvil, sigo queriendo seguir en el mundo iPhone. Y aunque nada es perfecto, el iPhone acercarse un poquito más si mirasen lo que hace ya bastante tiempo que tienen justo en la tienda de al lado, en Cydia.

sábado, 22 de octubre de 2011

La vie en rose

No deja de hacerme cierta gracia, y mucha ilusión, cuando la gente me comenta que aporto serenidad, buen rollo, cordura, ... Precisamente yo, cuando mi vida suele ser una locura en lo exterior y un auténtico torbellino en el interior. En mi mente no dejan, de surgir sentimientos negativos y pesimistas, pero me enfrento continuamente a ellos. Es como si tuviese esas dos típicas imágenes de mi susurrando en cada oído, el angel y el diablo, en lucha continua.

El diablo con cuernos, cola y tridente está continuamente recordando todo lo malo que puede pasar, que este momento de alegría no durará, que estamos bien pero que seguro que luego.... lo que sea. Siempre ahí recordando que lo bueno no dura eternamente. Por otro lado está ese angelito con alas y arito dorado flotando que me recuerda lo que es bueno, que me dice que mire siempre el lado positivo, que no me preocupe por lo malo, que haga el bien sin mirar a quien...

Y en esa lucha continua vivo. Y en demasiadas ocasiones el diablo gana y me hunde y me quita las ganas de todo, porque no siempre el angel puede vencer. Pero incluso en estos momentos le quedan fuerzas y antes de darse por vencido me dice "guarda esta derrota para ti, no transmitas este malestar a los demás". Y en eso suelo andar. Procurando siempre transmitir las palabras del angelito y guardando las malas en el cajón.

Pero sobre todo intento escuchar al angel, tratando por todos los medios ver esa parte buena. Intento ver siempre La vie en rose, poner siempre un cristal rosa en mi mirada que me haga destacar lo bueno para quedarme con ello. Porque dicen que todo es según el color del cristal con que se mira. Y me hace gracia cuando leo por twitter o me dicen amigos de la vida 1.0 que siempre soy positivo, que nunca veo lo malo de las personas ni de las cosas, pero no es cierto, si que lo veo. Y la mayoría me lo dice con cariño, aunque también hay quien lo usa con mala intención, intentando hacerme quedar como un tonto infantil e iluso.

Y todo esto viene a que no dejan de sorprenderme esos comentarios porque no imaginaba que tengo tan bien escondida esa lucha interior y pensaba que demasiado a menudo se me escapaban los mensajes del diablo, mi negatividad innata, pero me alegra ver que no es así. Y también viene por el comunicado de ETA. Porque me cansa escuchar tanto pesimismo y me cansa que se me tache de ñoño por ser positivo.

Por supuesto que veo que no han entregado las armas. Claro que sé que no han pedido perdón, ni han dicho que se disuelven, ni se han entregado.... Claro que falta mucho por andar, pero hay que aplaudir y ver que hay pasos importantes, que este comunicado no es otro más. Esos señores que tanto miran las palabras, lo menos que pueden hacer es reconocer que nunca habían dicho que dejaban la lucha armada. Y falta mucho para el fin definitivo, pero lo que no pueden es poner zancadillas ni dificultar esos primeros pasos, porque puede ser que consigamos que abandonen ese camino que acaban de emprender. Y no me extenderé en este tema porque no soy experto en terrorismo ni en política ni nada de eso, solo un ciudadano de a pie que escribe en un blog y que siente lo que siente. Y que desde el jueves se siente más feliz porque ha comenzado el fin de una de las lacras que lleva décadas martirizándonos. Si por eso soy ñoño, iluso, vivo en los mundos de Yupi o similar, pues Welcome to my World. Yo me quedo aquí y quien quiera que se suba y el que no que siga recreándose en sus malos pensamientos, su odio y su rencor, que le imposibilitará ver más allá.

Pensando en las imágenes de ese masa enfurecida y odiosa que se regocijó el jueves con el Gadafi y que acabó asesinándolo y fotografiándose feliz junto a un cuerpo mutilado y maltratado, me da la impresión de que muchos de aquí, de este pais, quieren que el final del terrorismo sea algo así. Con un grupo de etarras en alguna plaza siendo vapuleados y destrozados hasta acabar con ellos, como si esa fuera la única forma de reparar las cerca de mil desgraciadas víctimas que ha sufrido este pais por cula de ETA. Y yo es que como nunca he creído en la ley del Talión, no creo que la sangre de las vidas de los asesinos vayan a devolver la vida a los que ya, por desgracia han sido asesinados.

El otro día alguien comentaba en twitter que las malas noticias se difunden mucho más rápido que las buenas. Cuanta razón. Así que no seré yo el que siga difundiendo lo malo y pondré mi granito de arena para que las buenas sensaciones tambien se difundan y puedan contagiar a otras personas.

Y seguiré intentando ser positivo, destacando lo bueno y dejando a un lado lo malo, lo cual no significa que no sepa que existe. Llamadme ñoño, llamadme "obsecuente" (como me encantó ese palabro que me dedicaron en el blog de Marta), pero mientras pueda intentaré siempre buscar la parte positiva de las cosas e intentaré que gane mi particular angelito. Y si hace falta tropezaré dos, tres o cuatro veces con la misma piedra, pero siempre con la tranquilidad de haberlo hecho porque me apetecía y porque pensaba estar haciendo algo bueno.



viernes, 21 de octubre de 2011

¿Objetivos o subjetivos?

Pues parece que esta va a ser la semana de las blogueras invitadas. Ayer tuvimos a Paula, lectora habitual de este blog y el de Marta, y hoy tenemos a Ruth, gran twittera y mejor persona, que se a animado a mandarnos este gran texto. No tengo nada que aportar porque Ruth ya os cuenta el motivo de este post y las palabras de Ruth hablan por si mismas. Estoy seguro que os gustará y que os animará a seguirla en Twitter si no la conocéis. Pasen y lean.

Tengo el honor, y el placer, de escribir este post como ‘estrella invitada’ en este blog. Soy periodista y tuitera, un medio en el que he conocido el autor de este espacio, que gentilmente me ha cedido la palabra.

Hace unos días, hablando del movimiento 15-M ante la llegada del 15-O del pasado sábado, así como de los medios de comunicación y de cómo la información es o debería ser, cruzamos unos tuits sobre la objetividad de la prensa. Yo, polemista por naturaleza, le reté a dejarme estas líneas para explicar mi visión de la objetividad. Desde luego, no espero que quien lo lea esté de acuerdo, adelanto (y me cubro la espalda, claro).

Y sin más, vamos allá:

Información: según aparece en la RAE (Real Academia de la Lengua Española), la palabra información procede del latín informatio-informatonis, y en su primera apartado se define como: “acción y efecto de informar”.

Objetividad: cualidad de objetivo, es decir, “perteneciente o relativo al objeto en sí mismo, con independencia de la propia manera de pensar o de sentir”.

Subjetividad: cualidad de subjetivo, es decir “perteneciente o relativo al sujeto, considerado en oposición al mundo externo” y “perteneciente o relativo a nuestro modo de pensar o de sentir, y no al objeto en sí mismo”.

Veracidad: procedente de veraz, “que dice, usa o prefesa siempre la verdad”.

Quizá estos serían los pilares fundamentales que siempre, y cuando digo siempre es en el sentido literal de la palabra, deberíamos seguir y no olvidar a la hora de escribir. Podríamos hacer también una clasificación de los géneros periodísticos, tal y como establecen todas las teorías de la Información: informativos, de opinión e interpretativo. Para quien no lo sepa, un género periodístico es, por así decirlo, la forma literaria que se utiliza en los medios de comunicación para contar la actualidad –o no-, y que la convierte en noticia o reportaje (objetivos), editorial y artículo de opinión (opinión, obviamente) o crónica, entrevista y más (mitad información, mitad opinión).

A grosso modo podríamos hacer esa clasificación tan simple, pero quizá tan aclaratoria que sí marca la barrera entre uno y otro género, pero en el mundo en el que nos movemos, donde cualquiera puede dar su opinión, la línea divisoria comienza a difuminarse.

Yo, y aunque esto puede sonar a que tiro piedras sobre mi propio tejado, creo que conseguir la objetividad es prácticamente imposible. Quizá si lo consigan, o casi, los teletipos que las agencias de prensa envían a las redacciones. La información, actualidad, datos o llamémosle X en bruto y estado puro. ¿Por qué digo esto? Porque en el momento en el que un ser humano manipula -del verbo manipular entendido como operar con las manos y no como distorsionar la realidad- esa información, ya comienza a ser subjetiva. En mayor o menor grado, esto es así.

Cuando un medio elige una portada-primera página y no otra, está siendo subjetivo. Cuando un periodista se decanta por un titular y no otro, está siendo subjetivo. Cuando en una maqueta de una página de cualquier medio, se elige una imagen y se le da mayor o menor tamaño, se está siendo subjetivo. Cuando se coloca un ladillo en un lugar determinado y se destaca en él una idea del texto, se está siendo subjetivo. Cuando se decide si esa información ocupa el lado izquierdo o derecho del planillo (distribución de la maqueta de las páginas de una publicación), se está siendo subjetivo. Cuando la publicidad entra en juego, se está siendo subjetivo.

No hablo ya del contenido del texto, me estoy centrando únicamente en el continente, en la estructura que acoge cada información, en la manera de distribuir las páginas, las imágenes…cada uno de los agentes que forman parte de un medio. El contenido, obviamente, y por mucho que se quiera, siempre tendrá cierto grado de subjetividad. No sólo los periodistas, todos los que escriben cuando lo hacen, están plasmando en las letras una parte de ellos. Quien diga que no, miente.

Cada uno tenemos una manera de escribir, nos gustan más unas expresiones/palabras que otras, unos dejes que el de al lado no tiene, una manera de ver la vida y de ver la realidad, que hace que cada texto sea diferente al de al lado. Sólo hay que ver los deberes del colegio: “Haz una redacción sobre lo que hiciste el fin de semana”. Seguramente, y haciendo un análisis, ninguno de esos textos tiene que ver con el otro, aunque si encontremos elementos comunes.

Está claro que hay, y debe haber, elementos comunes, como en los medios, pero cada uno tendrá su visión. Una visión que va mucho más allá de la línea editorial de cada medio, del código deontológico de cada periodista, de la sección editorial y de las vivencias de cada persona. Porque, no debemos olvidar nunca, que todos los que escribimos, somos personas.

By Ruth Martín, @rutims en Twitter.

jueves, 20 de octubre de 2011

Ser emprendedoras y madres a la vez ¿Es posible?

No es la primera vez, ni será la última, que ceda este pequeño espacio a alguien a quien le apetezca contar algo y quiera hacerme el honor de usar este rinconcito para ello. Hace unos días Paula López, una lectora de este blog, se puso en contacto conmigo porque le apetecía contar algunas cosas. Bueno, en realidad no quería ponerse en contacto conmigo, pero esa es otra historia divertida y lo bueno es que gracias a ello podemos tener hoy aquí este post que espero que os guste tanto como a mi, por lo menos.

La mayoría de personas decide emprender por el deseo de tener su propio negocio y por la libertad y el control sobre sus horarios que esto conlleva, aunque, irónicamente, muchas mujeres emprendedoras encuentran que la maternidad es un aspecto muy difícil de encajar en su vida laboral como empresarias.

Pensando en tener un hijo

Estas mujeres emprendedoras, al igual que el resto de mujeres, deben empezar a crear o a expandir su familia cuando lo deseen y cuando estén preparadas para ello, y no posponerlo a causa del miedo o las dudas que el trabajo pueda ocasionar.

En ocasiones el miedo a verse sobrecargadas de faena, a comunicarlo o no a los clientes e, incluso, a que el negocio que tanto les ha costado levantar se hunda, hace que muchas mujeres aplacen su decisión de ser madres o, incluso, no lo sean nunca (aunque lo deseen).

‘Plan maternidad’

Las mujeres emprendedoras deberían considerar la maternidad como una estrategia, de la misma manera que establecieron estrategias para lanzar distintos aspectos de sus negocios, considerando y trabajando cada una de las áreas que puedan afectarles o causarles problemas o inquietudes. El objetivo sería desarrollar algo así como un ‘plan maternidad’.

Como en todo buen plan o estrategia laboral, hay una serie de puntos que deben estudiarse y trabajarse para asegurar el éxito del trabajo. Estas son algunas ideas:

1. El embarazo es algo personal, no profesional. Este punto haría referencia a la pregunta que toda madre emprendedora se hace sobre si comunicar su embarazo o no a sus clientes. Es una decisión totalmente personal y el propio juicio de cada una le hará decidir si contarlo o no y a quién contárselo y a quién no. No se trata de mentir a los clientes, pero tampoco es necesario hacer un comunicado general haciéndoselo saber a todos y cada uno de ellos.

2. Estudiar opciones para el cuidado del niño. A veces las mujeres tendemos a pensar que tener hijos y cuidar de ellos es una responsabilidad únicamente nuestra, por el hecho de ser mujeres, y que nadie los educará o criará mejor que nosotras, nunca más lejos de la realidad. En este sentido, es importante para las mujeres emprendedoras considerar las distintas opciones posibles para el cuidado de su hijo una vez ellas retomen sus actividades laborales: la pareja, los familiares, las niñeras y la guarderías vana estar allí siempre que se necesiten. Estudiar las posibilidades facilitará la vuelta al trabajo, de una manera más tranquila y relajada.

3. Aprender a delegar. Esta es a menudo la parte más difícil para las mujeres emprendedoras que se convierten en madres. Tanto si se es la dueña y encargada de una tienda, como una importante directiva de un negocio internacional, se hace muy complicado renunciar al control. Aprender a delegar será un paso muy positivo, y no sólo durante la baja de maternidad sino que servirá para haber desarrollado interesantes recursos que pueden ser muy útiles en el futuro.

Por Paula López

miércoles, 19 de octubre de 2011

¿Qué nos está pasando?

Supongo que muchos habréis visto ya el tristemente famoso video de la niña atropellada en un mercado chino. Cuando lo vi el lunes en Informativos Telecinco pensé en twittearlo, pero al final me negué a hacerlo por su crueldad. El que quiera verlo no tiene más que buscarlo, pero yo no iba a poner las cosas fáciles. Y no por nada en especial, sino porque me parece un video de una crueldad extrema. Os cuento.

La historia es una niña que se le despista a su madre en un mercado chino. Va andando perdida y una furgoneta la atropella y, literalmente, le pasa por encima. Aunque esto no se ve en el video que yo vi, que dijeron que omitían ciertas partes precisamente por su crueldad, el tipo parece que se para, baja a mirar, ve a la niña, se vuelve a subir a la furgoneta y continúa su camino como si nada. Es de suponer que gracias al video la policía tomará las medidas pertinentes.

Pero para mi es tanto o más cruel lo que sucede a continuación. Durante un buen puñado de minutos, varias personas pasan junto a la niña que yace en el suelo inconsciente. Andando, en moto o en otros coches (parece que incluso otra furgoneta vuelve a pasar por encima). E incluso la esquivan porque está en su camino, pero continúan su marcha. Un rápido vistazo y nada, como si vieran un saco de patatas tirado. Nadie se detiene a auxiliar a la pobre niña hasta que una mujer por fin se digna a apartarla de la carretera y grita pidiendo auxilio, momento en que que aparece la madre y se lleva a la niña corriendo al hospital.

Y ya os digo que me parece durísimo. Ya el atropello y fuga me parece una barbaridad, pero que la gente llegue a estar tan deshumanizada y tan interesada sólo por si misma que ignoren a una niña dañada, me da mucha pena. Porque la gente es cruel. La gente es egoista. La gente es penosa y, en general, da asco. Y lo digo así, con todas las letras. A-S-C-O. Y os cuento una historia que conozco.

Una historia real, aunque sin video.

Un chaval jugando en un parque tranquilamente a saltar los chorros de agua de los aspersores que riegan el césped. Está solo, hace calor y le parece divertido saltar y refrescarse antes de llegar a casa desde la escuela. Y saltando inconsciente del peligro, como suelen hacer los chavales de 12 años, acaba resbalando con la mala fortuna de torcer mal la rodilla y destrozársela. Pese al dolor, intenta levantarse pero no puede. La rodilla no le sostiene. Y no le queda otra que pedir ayuda, pero nadie aparece. Son las 2 de la tarde y las calles están llenas de gente, pero nadie va al auxilio de aquel chaval.

Entre lágrimas por el tremendo dolor y la soledad de ver que nadie quiere ayudarle, se pone camino a casa. No es mucha distancia, quizás 500 metros, pero tiene que hacerlos arrastrándose, literalmente. Con la mochila del colegio encima, y arrastrándose por el suelo con las manos y la pierna "buena". Pidiendo a la gente con la que se cruzaba que le ayudase a llegar a casa. Nadie se digno más que echarle un leve vistazo de reojo y apartarse un poco, no fuera a ser mordido por ese perro rabioso que se arrastraba.

Y así tuvo que llegar sólo a casa. No era un trayecto largo, pero se le hizo interminable. Y tuvo que esperar que algún vecino apareciese para abrirle la puerta del portal y que, con suerte, le ayudase a subir los tres pisos sin ascensor. Y finalmente si que apareció un vecino que, roto al ver aquella cara, cogió al chaval en brazos y lo subió a su casa, donde lo llevaron al hospital. Rotura de varias cosas, punciones para aliviar la inflamación, escayola... lo normal. Pero lo triste de la historia fue esa falta de humanidad que demostro la gente. Y no eran "putos chinos que son tantos que pasan de sus hijos", como llegué a leer ayer. Eran personas de Málaga, gentes de bien, gentes que vivian en un país civilizado que acababa de celebrar un mundial de futbol.

Y es que eso pasó en el centro de Málaga en el año 1980. Y lo se bien y lo recuerdo bien porque me sucedió a mi. Yo fui ese chaval que tuvo que arrastrase llorando hasta su casa y al que la gente miraba como si fuera un apestado porque no podía ponerme en pie. A mi me sucedió esto que jamás olvidaré y que te demuestra como son la mayoría de las personas: egoístas, incapaces de dar nada por nadie incapaces de ayudar a un desconocido, aunque sea un niño. Quizás por eso, cuando veo a alguien con buen corazón, lo defiendo a muerte, porque ese tipo de personas son escasas y merecen la pena.

Os dejo con un video que colgó ayer en su twitter @DavidLinares. Porque pese a todo, no puedo evitar ser positivo y pensar que la bondad anida en nuestro interior, en nuestros corazones. Que algo con el tiempo hace que lo escondamos, pero está ahí. Y este video es la demostración de que, antes de convertirnos en adultos, todos somos buenas personas. Puede que algún día aprendamos a mantener esa parte instintiva de mayores y no nos convirtamos en los animales insensibles que, por desgracia, solemos ser.





Dedicado a las buenas personas, que haberlas, haylas. Y tengo la inmensa suerte de conocer a unas pocas.

jueves, 13 de octubre de 2011

Micro-post: En Dedicado a Marta Fernandez...

No suelo usar mucho lo de micro-algo, pero mira tu por donde que en los últimos días lo estoy usando bastante. Y es que esta vez viene totalmente justificado porque este post será de lo más cortito.

Ayer sufrí un pequeño flashback y me dio por escribir un post en el blog de Marta que dudé mucho si ponerlo aquí o allí. Al final creo que, pese a que es bastante personal, es mucho más apropiado colgarlo en aquel blog, pero no quiero que dejéis de leerlo los que pasáis por aquí y os gustan ese tipo de post. Creo que ese puede ser de vuestro agrado, así que este post es sólo para enlazar con El blog dedicado a Marta Fernández.

Una noche de enero...

PD: Ya aprovecho y os comentó que no se si habeis visto que he creado una pestaña nueva en el blog donde aparecen los post que van saliendo en el blog de Marta, por si algún día os da por cotillear por ahí e ir viendo lo último que sale o repasar lo antiguo.

domingo, 9 de octubre de 2011

Sobre Duran Lleida, PER y bares

Mira que soy respetuoso con todo en general, pero sobre todo con el tema de los nacionalismos, creencias religiosas, razas... Creo que cada uno es libre de ser lo que quiera y como quiera. De sentirse cristiano o judio, blanco o negro, hombre o mujer. Y en el caso que me ocupa hoy, andaluz, catalán, gallego, vasco o madrileño. Y todos podemos entendernos, admirarnos y aprender de lo bueno y lo malo de cada uno, pero siempre desde el respeto.

Y eso último es lo que está faltando a ciertos políticos catalanes que parece que han encontrado en meterse con los andaluces una buena forma de movilizar a sus posibles votantes. Y no es la primera vez que se nos tacha a los andaluces de vagos, de vivir de las subvenciones, de no dar un palo al agua y de estar todo el día de fiesta. Y me sacan de mis casillas estos comentarios. Y lo de ayer fue ya de traca con este señor, Josep Antoni Durán Lleida. Que si los andaluces vivimos de los impuestos de los catalanes, que si los agricultores van por la mañana a cobrar el PER y luego se pasan el día en el bar en lugar de trabajar el campo. Y eso ya me puede. Y mira que soy urbanita y no piso el campo ni los fines de semana para pasear, pero es que ya estoy cansado de estas cosas. Que si tenemos más fiestas que nadie, que si estamos todo el día de feria, que si aquí entre siestas y bares no se trabaja, que si todos somos unos vagos que solo nos gusta el cachondeo. Y ya está bien.

Porque es mentira. No son más que tópicos estúpidos. Es como si todos los andaluces fueramos por la calle con boina o con traje de torero. Pues sería lo mismo que decir que todos los vascos van con chapela, o que los catalanes no invitan nunca a nada o que los gallegos nunca se deciden sobre si ir o venir. Y los tópicos son tópicos, divertidos si se toman con filosofía y se utilizan con simpatía y respeto. Pero cuando un político que dentro de unos meses, no lo olvidemos, estará "ayudando" a dirigir nuestro pais nos desprecia de esa forma, directamente no debería dedicarse a la política, no debería estar en el congreso de los diputados.

Porque este hombre está demostrando unos graves prejuicios. Este hombre, y no es el único, no sirve para gobernar porque no sería justo cuando se trate de hablar sobre reparto de fondos, inversiones y demás. Tirará para su tierra y despreciará a los andaluces. Y por eso creo que hay un grave error en nuestro sistema electoral. Porque no es justo que el partido que tiene a su cabeza a este personaje, y otros como el Sr. Mas, puedan llegar a tener la llave del gobierno de TODO el pais. Y no se si pasará eso el 21 de Noviembre, pero ha sucedido en el pasado. Y eso es lo que están buscando de nuevo ahora con estos insultantes comentarios: movilizar a su electorado más radical para conseguir tener todo el poder posible tras el 20N.

Y encima intentan darle la vuelta a la tortilla y decir que lo que hay es anticatalanismo. ¿Primero atacan y luego se hacen las víctimas? ¿Pero que invento es este? Ah, claro, es que le tenemos manía. Con lo buenos que son, hombre. E insisto: soy muy respetuoso con todo el mundo. Sé que este señor no es Cataluña ni los catalanes, pero estará en el parlamento de todo el país representando a una buena parte de los catalanes. Y no debería estar allí alguien que falta al respeto a los andaluces. Y ojo, que no es la primera vez ni será la última.

Y alguien debería plantearse que este tipo de gente fascistoide y retrógrada deberían ser ilegalizados. Porque no se puede acudir a gobernar un pais con esas ideas preconcebidas que van a perjudicar claramente a una comunidad autónoma para favorecer a otra, así de claro.

Estos señores me han faltado el respeto a mi y a millones de andaluces y alguien debería hacer algo para que este tipo de gentuza no nos gobierne. Así como no vamos a gritar eso de "que no nos representa, que no". Pues no, ese señor que estará sentado en el congreso dentro de dos meses no me representa ni a mi ni a muchos millones de personas. Y tendrá más poder que gente más votada en el conjunto de España, manda carallo.

PD: No sabéis el esfuerzo que me ha costado no insultar, porque creo que la ocasión lo merece y escribo esto muy encendido e indignado, pero alguien me dijo una vez que en el momento que insultas pierdes muchos argumentos. Sé que muchos de los que leéis esto os sentiréis ofendidos y con ganas de llamar de todo a estos señores. Os pido contención y que demostremos que valemos más que ellos. Que no semos uno incurtos zezeantes que no ze noz entiende poque tamoz tol día en el bar.

sábado, 8 de octubre de 2011

Yo quiero vivir en la calle Steve Jobs

Steve Jobs: ¿Santo o Anticristo? Pues la respuesta es bien sencilla: ni lo uno ni lo otro. Steve Jobs es, era, un visionario, así de simple. Pero a diferencia de otros, el tenía los pies en la tierra. El Tito Steve, pese a su aspecto sencillo, no era un soñador bohemio. El tenía las ideas claras. Sabía qué podía hacerse, TENÍA que poder hacerse, y qué no. Tenía una idea clara de lo que quería y luchaba con uñas y dientes para conseguirlo, rodeándose de los mejores, obligándoles a trabajar una y otra vez, a darlo todo, según he leído incluso de forma demasiado dura.

Pero sobre todo siempre tuvo claro que para conseguir hacer realidad los sueños hacía falta dinero. De otra forma, acabarían quedando en tu cerebro como un sueño más y morirán contigo. Supo que no bastaba con soñar. Hay que comer a diario, hay que mantener a un grupo de trabajadores, montar tiendas, años de desarrollo e investigación, los mejores equipos, invertir en la tecnología más puntera para poder darle una vuelta de tuerca más y llevarla al siguiente nivel... y todo eso no se consigue soñando sino con dinero.

Que ya me vendrán hablando de código abierto, del poder del pueblo, de que todo esto debería ser libre, etc... pero a todos esos les digo que llevan años y años dándole vueltas a un concepto como un tablet y, hasta que no salió el Tito Steve con ese "iPhone gigante" y nos dijo "Señores, esto es un tablet", nadie había dado con la tecla de por donde tirar. Y un iPad no surge de la noche a la mañana. De hecho, el iPhone se cruzó en su camino, porque Apple andaba investigando sobre su tablet y se dio cuenta de lo válido que era ese concepto para un móvil. Y ya sabemos lo que ha ocurrido después, ¿no?

E insisto, no es ningún santo ni Apple es una ONG. Es un negocio para poder crear esos sueños. Y la prueba de que sus visiones son acertadas es que, antes o después, todos continúan por la senda que descubre, porque el Tito Steve iba abriendo caminos. Y hoy no me gusta que tanta gente lo ensalce como si fuera un Dios creador de todo lo bueno porque no es así, pero tampoco me gusta que lo critiquen diciendo que era un pesetero o que no a aportado nada al mundo.

Y todo este post viene porque ayer lei que noseque partido (me da igual cual fuera) iba a pedir que una calle de Madrid se llame Steve Jobs. Y la gente se tiró a por ellos porque "no se lo merece". Que no es nadie, que no ha salvado vidas, que antes le den una calle a Teresa de Calcuta, que ese tío solo ha fabricado teléfonos.

Y a todos esos les digo que por supuesto que Teresa de Calcuta se merece una calle, pero también les recuerdo que Goya no ha salvado vidas, ni Velazquez, ni Edison, ni Kafka.... y todos ellos tienen calles en mi ciudad, muy merecidas por su aporte a la cultura, la ciencia y, en definitiva, al progreso de la humanidad. Y que me digan que popularizar internet, los ordenadores o el uso de internet en el móvil no es hacer progresar a la humanidad, es ser muy cerrado de mollera. Y por cierto, lo del teléfono fue de sus últimas ideas, pero antes tuvo otras muchas como una aparato que no ha servido para nada en la informática llamado ratón, no se si os suena de algo o si alguna vez habréis llegado a ver alguno. No solo los que usan productos de Apple, le deben mucho al Tito Steve.

E insisto, los que no crean que hacer avanzar la informática es algo importantísimo hoy en día, que se aleje de los ordenadores y vuelva a su caverna o a su castillo del siglo XVIII.

PD: Parece que lo único que ha salido de la mente de Steve Jobs ha sido el iPhone y el iPad. Aunque hay mucho más, si que el iPhone es un gran ejemplo de como años de dar vueltas al concepto de Smartphone y a las pantallas táctiles sin que nadie supiera bien que hacer, acabaron cuando Steve Jobs y presentó el iPhone. Desde entonces, nada ha vuelto a ser igual y, de una u otra manera, esos conceptos de esta Keynote están presentes hoy en casi cada teléfono inteligente. Digno de ver si no os asusta el ingles.



PD sobre la PD: Ya en aquella presentación el Tito Steve lo advirtió: Lo hemos patentando :)

jueves, 6 de octubre de 2011

El Tito Steve

Cuando esta mañana he puesto la tostadora en marcha y he encendido la televisión para escuchar las noticias, como hago habitualmente, no podía creerme lo que acababa de oir en boca de Leticia Iglesias: "Steve Jobs ha fallecido esta madrugada". Lo primero que pensé es que era uno de esos bulos que corren sin medida por twitter, no es la primera vez que Twitter o incluso la televisión mata a algún famoso, incluso al propio Steve Jobs. Sin embargo salía de un informativo, en portada. Tecleo en el Safari del iPad, que siempre me acompaña mientras tomo el café y las tostadas: www.apple.es, y aparece la imagen de Steve Jobs y dos años. 1955-2011. Blanco y negro. Sobrio, sin adornos. Muy Apple. Muy Steve Jobs. Efectivamente, es cierto: el genio ha muerto.

¿Y sabéis qué? Sentí mucha pena. No, mucha no, muchísima. Es como si hubiera muerto alguien conocido. Un amigo al que aprecias, alguien cercano. Supongo que esa es era una de sus cualidades (aún tardaré en acostumbrarme a hablar de él en pasado), convertirse en alguien cercano. Quizás por eso era el mejor vendedor de aspiradoras del mundo. Por eso nos ilusionaba con cada presentación que hacía. Era como si te hablara personalmente a ti, con naturalidad, con cercanía. Aunque todo estuviese estudiado al milímetro y supiera que millones de personas estuvieran pendientes de cada gesto suyo.

Y seguro que Apple seguirá sin Steve Jobs, no le queda otra. Seguro que el propio Steve se ha encargado de dejarlo todo bien preparado para los próximos años y ha sabido a quien dejar al mando para que la nave continúe su buen rumbo, pero nunca será lo mismo. El Tito Steve posiblemente era el menos experto a nivel técnico, el que menos podía saber de diseño, pero tenía visiones y sabía dirigir a la gente para conseguir convertir esas visiones en realidad. Soñó con un ordenador en cada casa y está a punto de conseguirlo, aunque no todos lleven la manzana, claro. Soñó (hace ya muchos años, mucho antes del iPad) con un tablet y consiguió crear su sueño. Soñó con poder llevar en su bolsillo toda la música de la que estaba enamorado, y supo crear el iPod.

Y como todos los genios, es alguien polémico. Y una cosa tuvo siempre clara: sus productos valían dinero. El diseño, las pruebas, la calidad, su visión... y se preocupó de darles ese valor y de que la gente pagase bien por ellos. Porque es la única forma de poder seguir convirtiendo sueños en realidad.

Y pensé en hacer un repaso sobre historia de Steve, una pequeña biografía, pero hoy se han publicado cientos, miles de ellas. No podría aportar nada que no hayáis leído 100 veces en las horas que han pasado desde su muerte. Prefiero que eso lo encontréis por ahí. Aquí solo quiero deciros que hoy me siento triste. Hoy el mundo ha perdido un genio. Hoy el mundo ha perdido un gran empresario. Pero sobre todo un maldito cáncer de páncreas nos ha dejado sin muchas cosas que una mente como la del Tito Steve aún atesoraba. Porque nunca es justo que muera un genio. Nunca es justo que muera alguien joven (56 años no es edad para morir). Pero que desaparezca un genio joven, cuando aún tiene tanto que regalarnos, es una gran putada.

Hoy conviene que veamos su mejor "keynote", el discurso de graduación que dio en Junio de 2005 en la universidad de Stanford. Uno discurso lleno de motivación, que es lo que debemos sentir hoy. Sentirnos motivados, porque un tipo corriente fue capaz, no sólo de construir una gran empresa, sino de ver el futuro tecnológico y hacer que sus enemigos estuviesen esperando sus movimientos para seguirlos.

Y ya sabéis: Stay Hungry. Stay Foolish.


D.E.P. Tito Steve



sábado, 1 de octubre de 2011

Carroñeros

Dentro de esas cosas de las que tan cansado estoy (y muchas más que no puse para no hacer un post extenso sobre algo que tampoco tiene demasiado sentido) se me olvidó algo importante de lo que estoy muy muy cansado, hasta las narices, por no decir otra parte de mi cuerpo más baja y malsonante: los carroñeros. El otro día os hablaba en este post sobre la gente que gusta poner zancadillas a los demás para que tropiecen y quedar por delante, o que gusta echar mierda sobre los demás para parecer que ellos son mejores. Pues hoy os hablo de este otro tipo de especímenes.

Seguro que habéis visto muchos documentales de naturaleza, por lo menos unos minutillos antes de caer dormidos. Yo alguno he visto y lo cierto es que, estando como está la televisión, no sé como no me engancho a ver más. Si habéis visto unos cuantos, seguro que en alguno han aparecido animales carroñeros. Los más conocidos son los buitres, pero hay otros, como las hienas. Son animales carnívoros, se alimentan de otros animales, pero a diferencia de leones, tigres, serpientes... no son capaces de matar a otros. Son así de cobardes y/o vagos.

Y sé que dentro del círculo de la vida, que dirían en El Rey León, los carroñeros son buenos y cumplen su función de basureros. Y no está mal, ahí andan ellos esperando que alguien haga el trabajo sucio de currarse el cazar un animal para luego llegar a dar buena cuenta de lo que sobre. Y no los ves, no sueles ser conscientes de que están ahí, pero en cuanto hay algo de carroña para liquidar, ahí que aparecen todos rápidamente.

Pues ese tipo de animales también abunda por estos lares cibernéticos. Gente que mientras todo va bien, mientras hay felicidad, buen rollo, optimismo y alegría no dan señales de vida. Casi ni te acuerdas de ellos, pero ahí siguen, esperando cualquier indicio de carroña próxima, cualquier síntoma de que ese positivismo parece debilitarse. Entonces aparecen y se tiran en plancha, en plan destructor, a meter caña, a intentar aprovecharse de la aparente debilidad.

Son fáciles de reconocer. Casi nunca comentaran cuando cuando haces post, twits, actualizaciones en tu muro de Facebook o Círculos de Google+. Siempre que sean cosas positivas, se mantendrán en la sombra, alejados de un animal vivo. Esperan a ver actualizaciones negativas, algo que aparente que no estás 100% positivo, y ahí aparecen, a comprobar si ha llegado el momento de darse su festín con tus restos.

En lo que está en mi mano, no pienso dejar que se acerquen. Principalmente porque no hay carroña. Están tan ansiosos que ya no saben ni lo que ven. Confunden momentos en los que no estás saltando feliz entre las flores con verte vulnerable e intentan saltar a la yugular. Sufren espejismos y piensan que han visto alimento, pero aquí no hay paz para los malvados. Aquí no hay carroña para los carroñeros. Aquí solo hay paz para la gente de bien. El resto no encontrará sitio por estas tierras. Y si les gusta, bien. Si no les gusta, bien. Y si se enfadan, bien.

Cansado de luchar contra los carroñeros.
de leer una y otra vez los mismos absurdos.
de que no sean capaces de leer lo que realmente escribo.
de verles tergiversar palabras y hechos a su antojo.