Perdonad los no jugópatas por tantos post sobre videojuegos últimamente, pero acabamos de pasar la temporada alta de los videojuegos y uno tiene bastantes cosas el tema bastante en mente. Si esta mañana hablaba sobre Infinity Blade, que me había sorprendido gratamente, ahora toca hablar sobre la que puede que sea una de las mayores decepciones que me he llevado en mucho tiempo: Gran Turismo 5.
Hablando ayer por la tarde con un amigo delante de un café, le comenté por encima que estaba decepcionado con el juego y me hizo una pregunta a la que no pude responder: ¿Y que coño han estado haciendo 6 años esa gente?
(Copyright Neneland). No supe que decir. No se que han estado haciendo, no se que ha pasado por la mente de Yamahuchi durante estos 6 años. Si es que se ha dedicado a viajar como un loco por ahí probando coches y haciendo fotos para su colección particular, si ha estado de vacaciones,... no lo se, pero no parece que haya estado haciendo Gran Turismo 5.
O es eso, o es que la miel no está hecha para la boca del asno, siendo el asno en esta historia un servidor. Yo esperaba, después de retrasos, retrasos, retrasos, hype, retrasos, hype, retrasos... que cuando se pusiera en marcha la maquinaria de Gran Turismo 5 en mi PS3, llegase a mi casa el futuro de los juegos de conducción. Que fuese incapaz de descubrir si estaba jugando a un juego o metido en una película interactiva. Que todo fuese real: sonido, gráficos, sensaciones.
Dudaba si comprarlo o no, dado que las críticas han sido bastante contradictorias respecto al juego. El otro día alguien comentaba por twitter algo así como que no se dejaba guiar por las notas sino por su propia experiencia (mas o menos, no recuerdo exactamente sus palabras). Tenía mi PS3 pendiente hasta de actualizar por el tema del "jailbreak", pero finalmente pasé por MediaMarkt y había una fabulosa oferta del GT5, el GT5 Prologue y el volante Logitech GT Force por 99 €. Teniendo en cuenta que solo el juego vale 60 €, pues por 40 euros ese volante no me parecía una mala ocasión. Quedaban solo un par de cajas así que al final me lancé a comprarlo.
Llego a casa, actualizo la consola, desembalo el volante, instalo el juego y me dispongo a alucinar. Vamos al modo arcade directamente, para no entretenernos con los carnets. Me dispongo a flipar y de repente me encuentro viendo un coche muy bien hecho, uno de esos premium, y me pongo a correr por Suzuka, uno de mis circuitos favoritos. Rápidamente me empiezo a dar cuenta que esto no es lo que yo pensaba. El sonido no me acaba de convencer. La carrera, como siempre, empieza directamente en lanzado, sin tener que arrancar. El coche, en cuanto tengo que empezar a manejarlo, comienza a irse de lado a lado, tengo que controlarlo como si fuera un barco en mar revuelta.

Tengo desactivadas todas las ayudas, para sentir realmente el coche (me he cogido un Golf GTI, tampoco vamos a empezar con un Ferrari). Llega la primera frenada antes de las eses. Apenas toco el freno y la vista se hunde tremendamente, me quita la mitad de la pantalla. ¿Pero que amortiguación le han puesto al coche, ha bajado el morro medio metro o que?. Por supuesto, bloqueo ruedas y os aseguro que apenas he apretado el pedal, como máximo un cuarto de su recorrido (no se que hubiera pasado de pisar a fondo). Tengo que decir que estoy acostumbrado al volante de la 360. Quiero decir con esto que, mas o menos, estoy acostumbrado a como funcionan los volantes de las consolas, que hay que tratarlos con suavidad.
Me voy, hablando en plata, a tomar por culo en la curva. Me como toda la gravilla, empiezo a trompear y reinicio la partida. Así estuve una media hora, cambiando ajustes, cogiendo el tacto a pedales, giro de volante, palanca de cambios, etc. Probando coches, circuitos, etc... Tengo que reconocer que poco a poco le fui cogiendo el truco y casi lo disfrutaba, pero no acababa de convencerme. Lo dejo hasta el día siguiente.
Vuelvo a montar el chiringuito la tarde siguiente y me pongo a correr, directamente. El día anterior, tras mi fracaso con el arcade, me dediqué a las contrareloj para ir cogiendo vicio a los controles. Comienza la carrera y sigo con las mismas sensaciones. No llego a ver sensación de velocidad. Me voy fijando en detalles como las sombras, lo mal que están las texturas de los circuitos, la diferencia tremenda entre los coches Premium (que son como deberían ser todos los del GT5) y los standard. Me fijo en que los interiores no me acaban de convencer tampoco, y empiezo a trastear un poco por los menús y... el juego se cuelga. Se queda parado y tengo que apagar la consola.
Bueno, le habrá dado un flato tonto, pienso yo. Reinicio, vuelvo a una carrera, la termino y... otro cuelgue. Mierda, ¿pero que coño es esto? A ver si la PS3, a base de coger polvo, se me ha roto, que es del día de lanzamiento hace ya cerca de 4 años. Vuelvo a iniciar. Vámonos al modo Gran Turismo, que ahí estará la chicha. Vamos a configurar personaje, nombre, mensaje, color del traje, continuar.... otra vez colgada la consola.
Ostia, que está rota, que ahora tengo el juego y no tengo consola me cago en to... Frases como esas todas las que queráis cruzaban mi cabeza. Total, a tomar por culo el juego y me pongo a charlar con un amigo por Skype. Uno de los míos, friky hasta la médula pero este de los juegos de coches mas en concreto. Me comenta que si tengo la consola conectada a internet los cuelgues pueden ser por eso, que se está esperando un parche. ¿Otro?, pienso yo, pero si ya le he metido dos (con perdón). Bueno, pues nada, al día siguiente probaré con la consola desconectada. Efectivamente, tercer día de pruebas y ya, por lo menos, no se cuelga.

Respecto al juego, no entraré en valoraciones técnicas. A mi solamente me parece bueno. Bueno, sin mas, algo mejor al Gran Turismo 5 Prologue (que también lo he probado estos días). Si, muchos mas coches, muchas pruebas, muchos circuitos.... pero cada vez que me pongo a correr, no me acaba de convencer. Parece que es un tema menor, pero los daños son, para mi, vitales. Le resta muchísima credibilidad y realidad al juego. Puedo meterme donde me de la gana y frenar usando el coche que tendo delante. Total, voy a rebotar y así lo fastidio un poco. Toda la tensión que genera el tener que evitar el coche que estás adelantando, el aprovechar el rebufo de forma precisa para no dañarte, etc... se va al garete.
Lo de la inteligencia artificial es de risa. Jugando el la pista de TopGear una estúpida carrera con furgonetas de los hippys de los 60, me encuentro que, como había leído, las furgonetas tienen una trazada pre-fijada. Pero no una trazada, es que siempre hacen los mismos adelantamientos, cometen los mismos fallos, si yo me meto por un interior para adelantar, en ningún momento intentan evitarme, ellos siguen el camino que, al parecer, tienen fijado... Vamos, que la inteligencia artificial brilla por su ausencia. No se donde leí el otro día que tenían una inteligencia brutal los adversarios. Bueno, pues igual aprenden con el tiempo, no se. Yo por ahora como solo he jugado 5-6 horas, no habrán aprendido lo suficiente.
Y como eso, todo lo que puedo hablar de Gran Turismo 5. Lo resumiría en una palabra: decepción. Esperaba el juego de conducción definitivo y me encuentro un juego a medio terminar. Así de claro ¿Como es que todos los coches no son supuestamente premium después de 6 AÑOS de desarrollo? ¿Como no han implementado una inteligencia artificial decente? ¿Como no han puesto daños físicos y mecánicos desde el primer momento? ¿Que ha pasado con las físicas, que no responden como debería ser? ¿Donde están todos esos perfectos samples de sonido recogidos de todos y cada uno de los motores, presuntamente (como dicen en la tele), durante este largo lustro?
Yo solo puedo sentir decepción. Puede que me equivoque, puede que Gran Turismo no sea un juego de conducción sino un gran álbum digital de fotos de coches, una especie de enciclopedia, y su finalidad no sea en realidad tanto conducir como coleccionar coches. Se que me queda mucho por descubrir: cambios climáticos, rallys, karting, editor de circuitos... Insisto en mi idea inicial: puede que la miel no esté hecha para la boca del asno. Puede que yo no comprenda la grandeza de este juego. Intentaré aprovecharlo, a no ser que algún amable lector de Málaga quiera comprarme el pack completo, que le vendería muy gustosamente y seguiría con mi Forza 3.