Hoy he sufrido en mis carnes un linchamiento psicológico que me ha dejado agotado, así de mal.
Todo ha surgido de una forma inesperada. Sencillamente se me ha invitado a una comida de trabajo para, teóricamente, analizar los cambios que estamos poniendo en marcha en mi empresa a nivel interno y de repente, sin comerlo ni beberlo, aquello se ha convertido en un auténtico linchamiento contra mi persona. Tres personas criticándome, poniéndome verde, diciendo de todo sobre mi a nivel laboral (el tema personal supongo que quedará para la próxima reunión) y una cuarta contemplando los toros prácticamente desde la barrera. Tremendo, en serio.
No es el momento (aún en caliente) ni el lugar (aquí en el blog) de entrar en detalles, pero he sacado algunas conclusiones sobre esas tres personas. De una de ellas me esperaba todo lo que ha dicho, o casi todo, porque es una de esas personas con las que no tengo química. Su forma de ser, de comportarse (hablo siempre en el terreno laboral), es totalmente incompatible con la mía. No es el primer roce y con seguridad no será el último, así que podía esperarme que no tuviera para nada un buen concepto de mi, al igual que yo tampoco acabo de tenerlo de el, no os voy a engañar. Cuestión de incompatibilidad.
Otra también me esperaba lo que ha dicho. No es la primera vez que me comenta esas cosas y es de la única que puedo sacar algo constructivo porque mas que un linchamiento han sido críticas, que acepto y que incluso comparto en bastantes puntos y espero que me ayuden a mejorar si soy capaz de hacer ciertos cambios en mi forma de comportarme.
La tercera ha sido totalmente inesperada porque no imaginaba que tuviera ese concepto de mi, esas críticas en la forma de comportarme hacia él (insisto, siempre en el terreno laboral) y sinceramente me hubiera gustado que en lugar de aprovechar ese momento de linchamiento público al que se me ha sometido hoy hubiera hablado conmigo antes y me hubiera expuesto esos problemas. Puede que los hubiéramos resuelto, puede que no, pero me jode mucho haberme enterado de esta manera tan brutal.
Me ha jodido enterarme que lleva semanas o meses con estas ideas que creo equivocada y debidas a una falta de entendimiento. Si me lo hubiera contado, le hubiese explicado el porqué de mi actitud, que pretendía con ello y si él no lo veía correcto, hubiera cambiado esto o quizás el lo hubiera entendido, no se, pero sin duda no hubiéramos llegado a este punto de encontrarme que formaba parte de ese pequeño pelotón de fusilamiento verbal con el que me he enfrentado.
Espero sinceramente que no se vuelva a dar esta situación. No creo que haya servido de mucho solo con alguna de esas personas pienso que llegaré a entenderme. La parte positiva ha sido enterarme de esto y que, a partir de ahora, ya no tengo duda alguna sobre qué tengo enfrente. Y digo enfrente, cuando debería ser a mi lado, que todos estamos en el mismo barco, pero por desgracia es enfrente.
Aunque queda una reflexión final: ¿Será que soy el capullo que insinúan?. Estamos en un país democrático y son tres contra uno: mayoría absoluta.
5 comentarios: