Me cuesta mucho pedir favores, es así. No me gusta pedir nada a la gente. Quizás porque durante muchos años me han pedido demasiados sin ningún tipo de miramientos y a uno, que es bastante imbecil, pues le cuesta mucho decir que no. Han abusado mucho de mi y quizás ese es el motivo por el que no me gusta pedir ningún favor, porque pienso que habrá gente que, aunque no le apetezca, lo hará de mala gana y no le sentará bien.
Los pido a muy poca gente y siempre intento que sean pequeños detalles. Esta tarde, por ejemplo, las circunstancias malditas del día de hoy me han llevado a encontrarme en la oficina sin ningún vehículo con el que venirme a casa. Además, mi salud no estaba del todo fina, así que no me atrevía a venirme andando. He preferido coger un táxi y soltar 7 eurazos antes de hacer que nadie se moleste en traerme a casa. Cosas que pasan.
Aunque creo que no todo es eso. También se une el hecho de que, cuando pedía favores, me han fallado demasiadas veces en cosas importantes, en favores que eran realmente importantes para mi. No hablo de tonterías como la de traerme a casa desde el trabajo, sin de favores realmente importantes y que no quiero escribir para no recordar. Esos momentos son los que me han llevado a pensar que no merece la pena pedir favores ni hacer tantos. Se supone que esto es un "hoy por ti, mañana por mi", pero cuando mas de una vez me he encontrado con un "hoy por mi y mañana que te den" por parte de algunas personas, pues se me han quitado las ganas de pedir ni de hacer favores.
A ver, los hago. No me cuesta hacerlos y si puedo, los hago, pero ya he aprendido a decir que no y lo mismo con el tema de pedirlos. Vale, quien no arriesga no gana, pero si no arriesgas tampoco puedes perder. Prefiero no arriesgarme a llevarme mas palos con la gente en ese sentido y para ello, lo mejor, es no pedir nada y así cualquier cosa es bienvenida.
En esta vida hay que ser independiente, aprender a valerte por ti mismo y con contar con nadie, porque de esta forma nunca te quedarás tirado, siempre sabrás salir de las situaciones.
PD: Perdonad el tocho tristón, pero llevo un día de perros: bronca del jefe, visita al dentista, palo en la revisión de la moto, el coche me deja tirado y parece que va a ser otro palo y, para rematar, mi nariz se ha convertido a ultima hora de la tarde en un grifo abierto de sangre (cosa que me pasa de vez en cuando, pero nunca tan fuerte como hoy). Dia malo, memos mal que le quedan solo un par de horas.
8 comentarios: