Llevo algunos días con ganas de escribir este post. Toca tema personal hoy. Toca hablar de la familia y, mas en concreto de mi padre.
Siempre me ha parecido impresionante la capacidad que tiene la mente humana de recordar cosas. No hablo de datos, de cifras, de palabras... hablo de imagenes, pero acompañadas de todo lo que aquella imagen llevaba consigo. La luz, las emociones, incluso los olores. Hay ciertas cosas capaz de evocarte un momento concreto con tal fidelidad que parece que vuelves a estar allí. Me sucede, por ejemplo, con un disco de Quincy Jones: Back on the block. Cada vez que comienzo a oirlo, mi mente se transporta a hace unos años, a otra casa, a un Domingo en aquella casa, comenzando a escuchar ese CD en el primer reproductor de CD's que tuve. Y recuerdo ese instante como si ya no estuviese aquí, ni fuese un día cualquiera. Es uno de esos domingos.
Supongo que serán estas fechas que acaban de terminar, que irremediablemente te hacen recordar a personas con las que no están, ya sea por las vueltas que da la vida y que han hecho que te separes de ellas, o ya sea porque la vida de alguna de esas personas ha terminado ya. Con mi padre, hablamos del segundo caso.
Para que entendáis ese momento, debo decir una pequeña cosa de mi padre: Era un artista. No de profesión, que se dedicaba a trabajos técnicos de electricidad, pero si de espíritu y aptitudes. Le daba lo mismo enfrentarse a un lienzo en blanco, que coger una cámara de fotos o video, que sentarse ante un piano o coger una armónica. El arte le salía. Siempre fue una de sus frustraciones, que ninguno de sus hijos habíamos heredado esta capacidad artística. Muchas veces hoy en día, cuando me peleo con el Gimp o el Photoshop para poner unas sencillas letras o retocar un poco el color de alguna foto, pienso que mi padre llegó demasiado temprano o se fue muy pronto. Viendo lo que era capaz de obtener de la fotografía analógica o lo que llegó a hacer con los mas que rudimentarios sistemas de edición de video analógico que teníamos (básicamente dos videos y una mesa con 10-12 efectos de mezcla entre los dos videos), no llego a imaginar lo que sería capaz de hacer con los medios digitales de hoy en día.
El tenía varias de las cualidades imprescindibles para esto: paciencia, tiempo y, sobre todo, arte. Donde mas se volcaba, su principal afición desde que era un niño y a la que mas tiempo dedicaba hasta que descubrió el Age Of Empires cuando se jubiló (lo del Age of Empires y mi padre es otra historia) era a la pintura. Sobre todo el oleo, aunque no le hacía ascos al pastel, carboncillo, acuarelas... cualquier arte plástica le servía para expresarse y pasar horas y horas.
Siempre buscaba un rincón en la casa donde poner su caballete y sus bártulos de pintura. Por desgracia, hasta que no comenzamos a marcharnos los niños no pudo por fin tener algún sitio algo mas estable, aunque la pequeña terraza de nuestra casa siempre fue su bastión. Siempre había allí un caballete o una mesa de dibujo. De este caballete es de donde surge el Caos que da título a esta serie de post que, de nuevo divido en dos post para que os resulte mas cómoda la lectura que, como me dijo este amigo, últimamente me sales escritos demasiado largos y densos de leer. Prefiero dividirlo en dos y así puedo expresarme con tranquilidad y no cargaros tanto en una lectura.
Mañana, explicaré de donde viene el título de estos post
2 comentarios: