Hoy me plagio a mi mismo. Quería escribir un post sobre este tema y he recordado que hace ya como 2 años publiqué algo parecido en uno de mis primeros intentos de blog personal, así que me he decidido a rescatarlo de aquella casa abandonada, desempolvarlo y colgarlo de nuevo en esta.
Aunque la situación que describo sucedió hace ya bastante tiempo y algunas circunstancias han cambiado, las reflexiones y conclusiones que se sacan de este texto son perfectamente extrapolables a día de hoy. Os dejo con el texto en cuestión.
Hoy he estado haciendo unas gestiones en la calle y mientras caminaba de un sitio a otro despues de un buen rato aguantando atascos en el coche, he tenido tiempo de sobra para reflexionar. Y sera por el calor, pero he pensado en cerveza. Y en la situacion extraña que estoy viviendo en mi trabajo ultimamente, y ambos pensamientos se han unido y he llegado a la conclusion que da titulo a este correo/escrito/entrada de blog o como se llame esto: Las cervezas son muy importantes para una vida social plena. Empezamos con el razonamiento que me lleva a esto.
Resulta que en mi trabajo somos 4 personas en oficina. Por las circunstancias del trabajo, tenemos muchisimo estress y no tenemos tiempo para hablar, solo lo imprescindible de trabajo. Casi nada de nosotros, nuestras vidas y circunstancias. Siempre hemos mantenido la sana costumbre (al menos esa es mi percepcion) de tomar una cerveza por las noches en el bar que hay junto a nuestra oficina. Si eres abstemio, como es el caso de una de las compañeras, sustituye la cerveza por cocacola, nestea, zumo o lo que te apetezca. Lo importante de ese momento no era en si la cerveza, sino esos 15-20 minutos de charla relajada, sin estress, sin prisas. Poder hablar de lo que nos ha pasado tanto dentro como fuera de la oficina. Saber porque alguno esta bien o mal, que ha pasado con tal o cual persona del trabajo, limar asperezas si las ha habido durante el dia, etc. Como digo una costumbre altamente sana y que siempre ha ayudado a que a pesar de los conflictos normales que surgen durante el trabajo, la relacion ha sido siempre estupenda entre nosotros.
Hace unos meses, por circunstancias de la vida, esta costumbre se ha perdido. Ya no hay ese tiempo de estar solos y poder charlar. Salimos del trabajo y cada uno a su casa y a su vida. Antes de que esto ocurriera siempre habiamos comentado lo bien que estaban esos ratos, que a veces pasaban de los 20 minutos a mas de una hora. Siempre sin prisas, a lo que necesitaramos segun lo que hubiese ocurrido y el estado de animo que tuvieramos cada uno. Ahora que no existen esos momentos se constata, al menos para mi, que no nos equivocabamos. Quizas sea que yo lo noto mas que el resto. Por la situacion fisica de la empresa, yo me encuentro mas aislado del resto porque estoy en un despacho interior aparte del resto del personal. Las demas compañeras pasan mas tiempo juntas en su puesto de trabajo y quizas por eso pueden hablar algo mas. El caso es que ultimamente, desde que se ha perdido esta costumbre, cada dia me siento mas aislado. Me encuentro perdido, fuera de lugar, excluido de las conversaciones y los comentarios.
Sinceramente he de reconocer que el temas es algo mas complejo. Hay mas circunstancias adicionales a la falta de la cervecita de la noche que estan provocando esta situacion (al menos eso creo), pero es demasiado complicado para explicarlo aqui en un rato y creo que lo dejare para otro dia, cuando tenga ganas de trasnochar y alguna de estas circunstancias adicionales me lleve a soltarme completamente y a despacharme a gusto aqui, pese a las consecuencias que pudiera tener que algun dia alguien lea esto, pero por ahora lo dejaremos en suspenso. De todas formas, si que pienso que si esas cervecitas siguieran activas, el resto de cosas acabaria depurandose como los riñones depuran el alcohol de las cervezas. Que le vamos a hacer.
Con esto llego a la conclusion de que la cerveza, los bares en general, son un bien social poco valorado. Nunca dejeis de tomar cervezas con los amigos. No es necesario emborracharse, solo disfrutar el momento, aunque ese punto de tomarte 3 cervezas, dejar que las inhibiciones desaparezcan y que la lengua se suelte, tambien es importante. Una vez un amigo me dijo "nunca te fies de quien no bebe nunca, porque oculta algo y teme que el alcohol le haga perder el control". Creo que es una gran maxima y con mucho sentido. Cuantas verdades se han dicho gracias al acohol. A veces para bien, a veces para mal, pero generalmente cosas que era necesario decir y que de otra forma hubieran quedado guardadas para siempre.
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