Yo no tengo un BMW, y al paso que voy dudo que nunca llegue a poder tener uno, pero si que me gusta conducir. No me gusta, me encanta. Desde siempre me ha gustado ir en coche los fines de semana cuando no tenía edad de conducir y era mi padre el que nos llevaba. Desde que tuve carnet siempre me ha gustado coger el coche por que sí, sin tener necesidad de ir de un sitio a otro, por el simple placer de poner música o la radio y disfrutar de la carretera, fuera la que fuera.
Hoy en día, cambio el coche por la moto, pero me sigue encantando. Salir a la carretera sin tener claro donde quiero ir y comenzar a sentir ese relax. Cada curva, cada bache, cada reacción del coche/moto. Se que la mayoría de la gente solo ve su coche como una forma de ir de un sitio a otro, pero para mi siempre ha sido mucho mas. No soy de los que me gusta tunearlo ni nada de eso, ni siquiera soy constante con su mantenimiento. No me gusta abrir el capó y revisar líquidos y esas cosas. Eso lo dejo para los mecánicos. Sin embargo, el coche para mi es mucho mas. Sonará raro, pero en cierto modo tienen su personalidad y su carácter. Sin ir mas lejos hace unos días salí en carretera con la moto y llevaba tiempo sin hacerlo. Cuando abandoné la ciudad y la moto entró en autovía y pude darle gas, sentí como se alegraba, como se desperezaba. Si fuera una persona, sería como si estuvieras apoltronado en casa y de repente salieses a dar un buen paseo, notando como los músculos se van estirando y como empieza todo a funcionar después de la inactividad.
Para mi, mi moto o mi coche es capaz de transmitirme esas emociones, puedo sentirlas. Y me gusta.
Posiblemente sea muy raro y con seguridad nunca tendré un BMW, pero desde luego me gusta mucho conducir.
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